buhodicenzo
Poeta recién llegado
Edgar Allan en el abismo infinito
A Óscar Distéfano
¡Oh, grito suicida de los mendigos en el infierno! ¡Oh Luzbel!
¡Pretérito letargo ígneo de serpientes en el limbo!
¿Dónde escondiste tu poesía sacrílega?,
testigo de dioses, cuervos y miles de moscas en el infinito.
Vuelas, vuelas y no tiendes la mano al olvido…
Tu olvido es la nube del apocalipsis.
Loco, loco demonio de la nada,
Edgar Allan, en el abismo infinito.
Letargo de luces en un sur, sur de sangre cística…
¡Tus latidos no están! ¡Tus latidos no están!
Solo la pobreza de un alma olvidada.
¿Dónde estás vampiro de los nimios delitos de escritor?
¿Dónde los duelos de fuegos en la ultratumba malograda?
Imbécil dragón que mata la mortal letárgica; rumbo desierto.
Locura de asesinos en una balada de cristal.
¿Dónde dejaste los demonios?,
esteros que se vivifican ante la palabra de un poeta.
A Óscar Distéfano
¡Oh, grito suicida de los mendigos en el infierno! ¡Oh Luzbel!
¡Pretérito letargo ígneo de serpientes en el limbo!
¿Dónde escondiste tu poesía sacrílega?,
testigo de dioses, cuervos y miles de moscas en el infinito.
Vuelas, vuelas y no tiendes la mano al olvido…
Tu olvido es la nube del apocalipsis.
Loco, loco demonio de la nada,
Edgar Allan, en el abismo infinito.
Letargo de luces en un sur, sur de sangre cística…
¡Tus latidos no están! ¡Tus latidos no están!
Solo la pobreza de un alma olvidada.
¿Dónde estás vampiro de los nimios delitos de escritor?
¿Dónde los duelos de fuegos en la ultratumba malograda?
Imbécil dragón que mata la mortal letárgica; rumbo desierto.
Locura de asesinos en una balada de cristal.
¿Dónde dejaste los demonios?,
esteros que se vivifican ante la palabra de un poeta.