Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
- Escuchar es un privilegio cuando no hay ruido
Es huir sin dirección, avistar el horizonte
Fraguar el espacio, llenar la presencia
Deslizar la existencia hasta la vitalidad
Un sacrificio pensarse, arrastrarse como hoja en otoño
Masticar la carne indolente de todo aquello que sangra
Así soñar es el enorme pesar de los ilusos
Pues construyen con sus propias manos el arte
La pragmática genealogía de encantar lo simple
O todas esas leyendas inconclusas de distorsión
Como pegar los oídos en la tierra cuando se encuentra fría
Y escuchar el océano del otro lado del mundo
Ver desplegar el cielo de la tierra con el graznido de su voluntad
Cambiar la dirección del rumbo con un sencillo reproche
No aceptar, negar y culparse será una canción añeja
Hoy siento que todos los ojos expresan lo mismo
Locura en su insensibilidad, y cuando sienten el pesar de mi locura
Creo y veo claro que el cielo está hecho de contendientes lágrimas
Es la belleza del magnificente color autóctono
Dejamos enterrado un árbol a orillas del mar y nunca crecerá
Abandonamos la practicidad del momento
No convertimos en un sólo aliento de una muerte mística
Esclavos de nuestras pasiones hasta convertirnos en hombres
Condenados a no ser escuchados cuando hemos aprendido a escuchar
Así entiendo lo bello y oculto de los actos simples
La grandiosa osadía que implica beber un vaso de agua
Todo ese color inherte en los esfuerzos de un trabajo
La delicadeza y fina esperanza que oculta la vanidad de hacer los corazones latir
El encanto eterno de persuadir el compartir ante la pobreza
De los cantos desesperados de revivir la música
De transformar la noche en un luminoso día
Así se postra la cruda realidad sazonada con alevosía
Así se escribe la vida por los poetas a cualquier edad.