IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
El fulgor de su alma
se ha esparcido sin descanso,
entre bruma y arboleda,
entre cielo y montaña,
descendiendo por memoria,
corrompe su historia
y todo lo que guardan nuestras sombras,
toques agraciados,
de libres y enamorados,
ahora
condenados al deseo divino,
¡escapemos de esta jaula!,
confrontemos este sendero,
a este destino oscurecido,
caminamos de la mano,
danzando sin tocar el suelo,
incontables estelas,
una luna que llora el firmamento,
empatía sideral,
lentamente el sol renace,
desprendiéndose de un atardecer carmesí,
lentamente la marea sinuosa se eleva,
escalera tejida entre oscilaciones,
perfección natural,
ascendemos
hacia una fantasía de otro mundo,
enhebramos nuestras mentes,
suaves al tacto espiritual,
noches amanecidas,
nos sumergimos en nuestros pechos,
y se eclipsan nuestros corazones.
se ha esparcido sin descanso,
entre bruma y arboleda,
entre cielo y montaña,
descendiendo por memoria,
corrompe su historia
y todo lo que guardan nuestras sombras,
toques agraciados,
de libres y enamorados,
ahora
condenados al deseo divino,
¡escapemos de esta jaula!,
confrontemos este sendero,
a este destino oscurecido,
caminamos de la mano,
danzando sin tocar el suelo,
incontables estelas,
una luna que llora el firmamento,
empatía sideral,
lentamente el sol renace,
desprendiéndose de un atardecer carmesí,
lentamente la marea sinuosa se eleva,
escalera tejida entre oscilaciones,
perfección natural,
ascendemos
hacia una fantasía de otro mundo,
enhebramos nuestras mentes,
suaves al tacto espiritual,
noches amanecidas,
nos sumergimos en nuestros pechos,
y se eclipsan nuestros corazones.