ecos del silencio
Poeta adicto al portal
Dormida, yace dormida,
casi cien años de historia;
sus manos quietas descansan
como aguas de la noria.
Abrió la tierra a pujanza
tejió alegre el sembradío,
con fuerza enyugó sus bueyes
en largas tardes de estío.
Se ha dormido una guerrera
la tarde canta sus nombre,
sus arboles mecen las ramas
abrazándo en verde sombra
los costados de su cama.
Siete árboles plantó
junto a sus napas de agua,
mezcla de lenga y raulí
con corazones de fragua.
Despiertenla los relojes,
le ha susurrado el silencio;
despiertenla sus telares,
con sus antiguos cantares
girando el huso del tiempo.
casi cien años de historia;
sus manos quietas descansan
como aguas de la noria.
Abrió la tierra a pujanza
tejió alegre el sembradío,
con fuerza enyugó sus bueyes
en largas tardes de estío.
Se ha dormido una guerrera
la tarde canta sus nombre,
sus arboles mecen las ramas
abrazándo en verde sombra
los costados de su cama.
Siete árboles plantó
junto a sus napas de agua,
mezcla de lenga y raulí
con corazones de fragua.
Despiertenla los relojes,
le ha susurrado el silencio;
despiertenla sus telares,
con sus antiguos cantares
girando el huso del tiempo.
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