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Duerme, duerme con la Luna

lesmo

Poeta veterano en el portal


Duerme, duerme con la Luna


En el cubo de una fragua
se vino a posar la Luna,
y después saltó del agua
para quedarse en tu cuna.

¡Ay mi niño, se ha vencido
con la Luna, y se ha dormido!

Madre, ¿la viste sonriente
cuando lavaste en el río
saltar sobre la corriente
la lunita del bajío?

¡Ay mi niño, me la arranca
la pena esta luna blanca!

Madre, no quiero las mantas,
tu risa como ninguna
y tu voz cuando me cantas
canciones bajo la Luna.

¡Ay mi niño, tiene pena
que venga la Luna llena!

Es mi niñito pequeño
príncipe de mis antojos,
la Luna vela su sueño
y no le quita los ojos.

¡Ay mi niño, yo me quedo
contigo, no tengas miedo!

Tú duerme, que estoy contigo
y mi mano que te acuna
abrió despacio el postigo
para que entrara la Luna.

¡Ay mi niño, sin temores
duérmete con mis amores!

Hijo, viene del jardín,
para ti fresca la brisa,
se enredó por el jazmín
con la Luna y tu sonrisa.

¡Ay mi niño, con derroche
te hace caricias la noche!

Mi amor, no se te despega,
la Luna que por ti brilla
parece contigo juega
de mejilla a otra mejilla.

¡Ay mi niño, qué contento
se ha puesto con este cuento!


 
Última edición:
Duerme, duerme con la Luna

En el cubo de una fragua
se vino a posar la Luna,
y después saltó del agua
para quedarse en tu cuna.

¡Ay mi niño, se ha vencido
con la Luna, y se ha dormido!

Madre, ¿la viste sonriente
cuando lavaste en el río
saltar sobre la corriente
la lunita del bajío?

¡Ay mi niño, me la arranca
la pena esta luna blanca!

Madre, no quiero las mantas,
tu risa como ninguna
y tu voz cuando me cantas
canciones bajo la Luna.

¡Ay mi niño, tiene pena
que venga la Luna llena!

Es mi niñito pequeño
príncipe de mis antojos,
la Luna vela su sueño
y no le quita los ojos.

¡Ay mi niño, yo me quedo
contigo, no tengas miedo!

Tú duerme, que estoy contigo
y mi mano que te acuna
abrió despacio el postigo
para que entrara la Luna.

¡Ay mi niño, sin temores
duérmete con mis amores!

Hijo, viene del jardín,
para ti fresca la brisa,
se enredó por el jazmín
con la Luna y tu sonrisa.

¡Ay mi niño, con derroche
te hace caricias la noche!

Mi amor, no se te despega,
la Luna que por ti brilla
parece contigo juega
de mejilla a otra mejilla.

¡Ay mi niño, qué contento
se ha puesto con este cuento!



Un encantador poema nos presentas en este buen canto con la luna que cuida embelesada al niño con la complicidad de su madre.

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Duerme, duerme con la Luna

En el cubo de una fragua
se vino a posar la Luna,
y después saltó del agua
para quedarse en tu cuna.

¡Ay mi niño, se ha vencido
con la Luna, y se ha dormido!

Madre, ¿la viste sonriente
cuando lavaste en el río
saltar sobre la corriente
la lunita del bajío?

¡Ay mi niño, me la arranca
la pena esta luna blanca!

Madre, no quiero las mantas,
tu risa como ninguna
y tu voz cuando me cantas
canciones bajo la Luna.

¡Ay mi niño, tiene pena
que venga la Luna llena!

Es mi niñito pequeño
príncipe de mis antojos,
la Luna vela su sueño
y no le quita los ojos.

¡Ay mi niño, yo me quedo
contigo, no tengas miedo!

Tú duerme, que estoy contigo
y mi mano que te acuna
abrió despacio el postigo
para que entrara la Luna.

¡Ay mi niño, sin temores
duérmete con mis amores!

Hijo, viene del jardín,
para ti fresca la brisa,
se enredó por el jazmín
con la Luna y tu sonrisa.

¡Ay mi niño, con derroche
te hace caricias la noche!

Mi amor, no se te despega,
la Luna que por ti brilla
parece contigo juega
de mejilla a otra mejilla.

¡Ay mi niño, qué contento
se ha puesto con este cuento!




Dulce y tierno canto traes en tu inspiración Salvador, emociona los sentidos tanta dedicación.
Gusto leerte, feliz domingo.
 
Duerme, duerme con la Luna

En el cubo de una fragua
se vino a posar la Luna,
y después saltó del agua
para quedarse en tu cuna.

¡Ay mi niño, se ha vencido
con la Luna, y se ha dormido!

Madre, ¿la viste sonriente
cuando lavaste en el río
saltar sobre la corriente
la lunita del bajío?

¡Ay mi niño, me la arranca
la pena esta luna blanca!

Madre, no quiero las mantas,
tu risa como ninguna
y tu voz cuando me cantas
canciones bajo la Luna.

¡Ay mi niño, tiene pena
que venga la Luna llena!

Es mi niñito pequeño
príncipe de mis antojos,
la Luna vela su sueño
y no le quita los ojos.

¡Ay mi niño, yo me quedo
contigo, no tengas miedo!

Tú duerme, que estoy contigo
y mi mano que te acuna
abrió despacio el postigo
para que entrara la Luna.

¡Ay mi niño, sin temores
duérmete con mis amores!

Hijo, viene del jardín,
para ti fresca la brisa,
se enredó por el jazmín
con la Luna y tu sonrisa.

¡Ay mi niño, con derroche
te hace caricias la noche!

Mi amor, no se te despega,
la Luna que por ti brilla
parece contigo juega
de mejilla a otra mejilla.

¡Ay mi niño, qué contento
se ha puesto con este cuento!


Esa luna un emblema, ella preñada de luz acariciando y dejando ese gesto
de compañia. la luz y la esencia presentes para la calma infantil..., el brillo
es la docil ternura de esos ritmos poeticos. excelente. me gusto mucho
la penultima estrofa. excelente. saludos de luzyabsenta
 
Esa luna un emblema, ella preñada de luz acariciando y dejando ese gesto
de compañia. la luz y la esencia presentes para la calma infantil..., el brillo
es la docil ternura de esos ritmos poeticos. excelente. me gusto mucho
la penultima estrofa. excelente. saludos de luzyabsenta
Muchas gracias, querido maestro, por este acercarte de nuevo a mis obras dejando la amabilidad de tu comentario. Celebro que hayan resultado ser de tu agrado estas letras mías.
Con un muy afectuoso saludo.
Salvador.
 
Muchas gracias, querido maestro, por este acercarte de nuevo a mis obras dejando la amabilidad de tu comentario. Celebro que hayan resultado ser de tu agrado estas letras mías.
Con un muy afectuoso saludo.
Salvador.
Salvador
Gracias por la amabilidad de tu respuestas y sobre todo por ese bello abanico de sensaciones que
entregan tus obras. saludos amables de luzyabsenta
 

Duerme, duerme con la Luna


En el cubo de una fragua
se vino a posar la Luna,
y después saltó del agua
para quedarse en tu cuna.

¡Ay mi niño, se ha vencido
con la Luna, y se ha dormido!

Madre, ¿la viste sonriente
cuando lavaste en el río
saltar sobre la corriente
la lunita del bajío?

¡Ay mi niño, me la arranca
la pena esta luna blanca!

Madre, no quiero las mantas,
tu risa como ninguna
y tu voz cuando me cantas
canciones bajo la Luna.

¡Ay mi niño, tiene pena
que venga la Luna llena!

Es mi niñito pequeño
príncipe de mis antojos,
la Luna vela su sueño
y no le quita los ojos.

¡Ay mi niño, yo me quedo
contigo, no tengas miedo!

Tú duerme, que estoy contigo
y mi mano que te acuna
abrió despacio el postigo
para que entrara la Luna.

¡Ay mi niño, sin temores
duérmete con mis amores!

Hijo, viene del jardín,
para ti fresca la brisa,
se enredó por el jazmín
con la Luna y tu sonrisa.

¡Ay mi niño, con derroche
te hace caricias la noche!

Mi amor, no se te despega,
la Luna que por ti brilla
parece contigo juega
de mejilla a otra mejilla.

¡Ay mi niño, qué contento
se ha puesto con este cuento!


Quien mejor para cuidar que la luna y la madre.
Es un placer leer.
Saludos.
 

Duerme, duerme con la Luna


En el cubo de una fragua
se vino a posar la Luna,
y después saltó del agua
para quedarse en tu cuna.

¡Ay mi niño, se ha vencido
con la Luna, y se ha dormido!

Madre, ¿la viste sonriente
cuando lavaste en el río
saltar sobre la corriente
la lunita del bajío?

¡Ay mi niño, me la arranca
la pena esta luna blanca!

Madre, no quiero las mantas,
tu risa como ninguna
y tu voz cuando me cantas
canciones bajo la Luna.

¡Ay mi niño, tiene pena
que venga la Luna llena!

Es mi niñito pequeño
príncipe de mis antojos,
la Luna vela su sueño
y no le quita los ojos.

¡Ay mi niño, yo me quedo
contigo, no tengas miedo!

Tú duerme, que estoy contigo
y mi mano que te acuna
abrió despacio el postigo
para que entrara la Luna.

¡Ay mi niño, sin temores
duérmete con mis amores!

Hijo, viene del jardín,
para ti fresca la brisa,
se enredó por el jazmín
con la Luna y tu sonrisa.

¡Ay mi niño, con derroche
te hace caricias la noche!

Mi amor, no se te despega,
la Luna que por ti brilla
parece contigo juega
de mejilla a otra mejilla.

¡Ay mi niño, qué contento
se ha puesto con este cuento!


Que simpático poema, inocente y hermoso en todo su esplendor, grato leerte Salva
 
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