Dueles tanto, mi amor, en el alma
que ando vestida de lágrimas,
por fríos y extraños caminos,
murmurando tu nombre enloquecida.
El eje de mi vida se ha roto,
no existen ya la noche ni el día,
sólo la oscuridad de mis horas vacias,
y el eco interminable de mi corazón herido.
Dueles tanto, mi amor, en el alma,
que ando a tientas,
buscando con mis manos tus dedos mágicos,
que me impidan caer en el vacio de la soledad.
Dueles tanto, mi amor, en el alma,
que perdí mis sueños junto a mis ganas,
y me quedo quieta... como muerta,
preguntándome como vivire sin ti.
Y a lo lejos, el eco de la nada,
me responde aunque no quiera oír,
que a fuerza de armar lo que se rompió,
se aprende a vivir en el dolor.

que ando vestida de lágrimas,
por fríos y extraños caminos,
murmurando tu nombre enloquecida.
El eje de mi vida se ha roto,
no existen ya la noche ni el día,
sólo la oscuridad de mis horas vacias,
y el eco interminable de mi corazón herido.
Dueles tanto, mi amor, en el alma,
que ando a tientas,
buscando con mis manos tus dedos mágicos,
que me impidan caer en el vacio de la soledad.
Dueles tanto, mi amor, en el alma,
que perdí mis sueños junto a mis ganas,
y me quedo quieta... como muerta,
preguntándome como vivire sin ti.
Y a lo lejos, el eco de la nada,
me responde aunque no quiera oír,
que a fuerza de armar lo que se rompió,
se aprende a vivir en el dolor.