Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
El cielo tiene playas donde evitar la vida
y hay cuerpos que no deben repetirse con la aurora.
Federico García Lorca
y hay cuerpos que no deben repetirse con la aurora.
Federico García Lorca
Dicen que entre pinos y aceitunas
Lorca juega a que el tiempo
no lo encuentre como lo encontraron
esa vez, camuflado en los rosales.
No se sabe qué huesos viste,
o si conserva el nudo en la corbata,
o si el duende sonámbulo
aún se acerca a sus oídos
con sus abalorios de luna y telaraña.
Amigo de gitanos, negros y moriscos,
de teatros sin techo en la aldehuela,
de libros que vuelan sobre el heno,
de lenguas a las que les niegan el prestigio,
dicen que lo mataron por rojo, por masón,
por no saber rezar el avemaría,
por las luengas barbas de Walt Whitman.
Por las tabernas de Granada, un matón
de la falange que reía sapos de pólvora
ebrios de vinagre, alardeaba su proeza:
Le metí dos tiros en el culo por maricón.
Hoy pide escaño, pistolas, esteroides
y que se respete su libertad de expresión.
Es mentira. A Lorca lo mataron por vivo.
Porque llevaba una doble vida.
La del hombre y la de las ideas.
La del hombre con caducidad acribillada.
La de las ideas que rebosaba hermosura.
A esa nunca la pudieron fusilar.
18 de agosto de 2025
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