poetakabik
Poeta veterano en el portal
Se quiebra igual la voz si el alma llora,
cuando la muerte arranca lo querido,
que si el adiós sin vuelta, enmudecido,
se clava en carne viva y nos devora.
El muerto al menos deja su memoria,
su aroma entre la piel, su fiel sonido;
mas vive el que se marcha, y sin sentido
nos roba la esperanza y la victoria.
¿No muere en mí quien parte y ya no vuelve?
¿No es tumba el horizonte que lo esconde,
si nunca cruzará lo que se pierde?
Ausencia y muerte, el llanto nos confunde:
la una cicatriza, aunque nos duele,
la otra sangra sin fin, y nunca responde.
cuando la muerte arranca lo querido,
que si el adiós sin vuelta, enmudecido,
se clava en carne viva y nos devora.
El muerto al menos deja su memoria,
su aroma entre la piel, su fiel sonido;
mas vive el que se marcha, y sin sentido
nos roba la esperanza y la victoria.
¿No muere en mí quien parte y ya no vuelve?
¿No es tumba el horizonte que lo esconde,
si nunca cruzará lo que se pierde?
Ausencia y muerte, el llanto nos confunde:
la una cicatriza, aunque nos duele,
la otra sangra sin fin, y nunca responde.