catapiano_18
Poeta recién llegado
Me hallo a mí misma,
Me pregunto dónde estoy
Me preguntó quién soy
Y para dónde voy.
Pero resulta que me hallé a mí misma,
Y sin embargo, no sé quién soy.
Me sobran bailes y me falta corazón.
Mi órgano aulló hacía el cielo y ahí se quedó.
Dónde estás si ya me hallé,
Dónde estás si te encontré.
Soy mentirosa, ya lo sé,
del peor tipo de mentirosa,
Porque le miento a mi propio ser,
Le digo que sé quién soy,
Pero aquello está lejos de suceder.
Me levanto, cuento hasta diez,
Frente al espejo una guerra comienza a suceder.
Espartanos, troyanos dándose muerte como cual marino dejando su propio tren.
Mis ojos que lloran por tanta tortura que ya, simplemente, no quieren ver.
Entonces me pregunto:
¿Dónde demonios se fue mi corazón?
Y es algo que no puedo responder, porque me hallé a mí misma, sin nada que contar.
Me hallé a mí misma como una desconocida más.
Me hallé a mí misma como alguien a quien no conozco ni por casualidad,
Sé más de la segunda guerra mundial que de mi andar.
Sé más de ti, que de mi personalidad.
Me hallé a mí misma, el mismo vacío de mí.
Ahora puedo responder dónde se fue mi corazón:
Se fue a buscar mi verdadero yo.
Me pregunto dónde estoy
Me preguntó quién soy
Y para dónde voy.
Pero resulta que me hallé a mí misma,
Y sin embargo, no sé quién soy.
Me sobran bailes y me falta corazón.
Mi órgano aulló hacía el cielo y ahí se quedó.
Dónde estás si ya me hallé,
Dónde estás si te encontré.
Soy mentirosa, ya lo sé,
del peor tipo de mentirosa,
Porque le miento a mi propio ser,
Le digo que sé quién soy,
Pero aquello está lejos de suceder.
Me levanto, cuento hasta diez,
Frente al espejo una guerra comienza a suceder.
Espartanos, troyanos dándose muerte como cual marino dejando su propio tren.
Mis ojos que lloran por tanta tortura que ya, simplemente, no quieren ver.
Entonces me pregunto:
¿Dónde demonios se fue mi corazón?
Y es algo que no puedo responder, porque me hallé a mí misma, sin nada que contar.
Me hallé a mí misma como una desconocida más.
Me hallé a mí misma como alguien a quien no conozco ni por casualidad,
Sé más de la segunda guerra mundial que de mi andar.
Sé más de ti, que de mi personalidad.
Me hallé a mí misma, el mismo vacío de mí.
Ahora puedo responder dónde se fue mi corazón:
Se fue a buscar mi verdadero yo.