Agustín Sánchez
Poeta asiduo al portal
DON TRIPÓN
¡Qué gordo estaba el ratón!
De tanto como tragaba,
le llamaban Don Tripón.
De tanto como tragaba,
le llamaban Don Tripón.
Por toda Villa-ratones
se comentaba por eso
que Don Tripón, con exceso,
se daba unos atracones
de mucho tocino y queso.
se comentaba por eso
que Don Tripón, con exceso,
se daba unos atracones
de mucho tocino y queso.
Pero Don Tripón decía
que no importaba comer,
porque bueno no ha de ser
tener la tripa vacía.
¡Era fácil de entender!
que no importaba comer,
porque bueno no ha de ser
tener la tripa vacía.
¡Era fácil de entender!
Y sin cambiar su postura
comiendo está a cualquier hora,
mientras su pobre señora
a todo el mundo asegura
que más que comer, devora.
comiendo está a cualquier hora,
mientras su pobre señora
a todo el mundo asegura
que más que comer, devora.
Siempre a consejos ausente
tal atracón se ha pegado,
que lento y aletargado
se durmió profundamente
en su camastro acostado.
tal atracón se ha pegado,
que lento y aletargado
se durmió profundamente
en su camastro acostado.
Y daba tales ronquidos
que llegaron hasta el gato
Don Remiáu, que de inmediato
y silenciando maullidos
se acercó tras de su olfato.
que llegaron hasta el gato
Don Remiáu, que de inmediato
y silenciando maullidos
se acercó tras de su olfato.
Al verlo, todos corrieron
dando gritos de pavor:
¡Socorro, auxilio, favor!
y en sus casas se metieron
para evitar lo peor.
dando gritos de pavor:
¡Socorro, auxilio, favor!
y en sus casas se metieron
para evitar lo peor.
También Don Tripón despierta
y pensando guarecerse,
no sabe donde meterse,
ni atina a cerrar su puerta,
ni tan siquiera a moverse.
y pensando guarecerse,
no sabe donde meterse,
ni atina a cerrar su puerta,
ni tan siquiera a moverse.
Y el gato, por la ventana,
mete la zarpa indolente
y al ratón le clava el diente
para quitarse la gana
de comer algo caliente.
mete la zarpa indolente
y al ratón le clava el diente
para quitarse la gana
de comer algo caliente.
Y todo el pueblo lloraba
comentando con razón:
¡Qué gordo estaba el ratón!
De tanto como tragaba
le llamaron Don Tripón.
comentando con razón:
¡Qué gordo estaba el ratón!
De tanto como tragaba
le llamaron Don Tripón.
AGUSTÍN.