Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Distancia
Cae como el viento de otoño
en la inacabable utopía
que serena las ansias y
retiene la vida.
La lúgubre escena pintada
sin manos y contrita apatía
emerge gloriosa del
lecho homicida.
Y rebelan falaces historias
donde gobiernan mentiras
de brazos atados
con la sonrisa oprimida.
Abro los ojos y te veo
lejana
y en mis venas explota
la consabida diatriba
Entre tu rostro y el mío ¡Distancia!
Entre tu idea y la mía ¡Distancia!
Con tus ojos lejanos ¡Distancia!
Con tu beso mundano ¡Distancia!
En tu concepto sagrado ¡Distancia!
En el quiebre preciso ¡Distancia!
En tu mundo y mi imagen ¡Distancia!
Lejana inalcanzable enaltecida suprema
engañosa violenta
distancia deseo ciego y bruto
no tengo remedio.
Y el canto alegórico
estentóreo retumba
tras el mito elegido
y la vida perdida.
Cae como el viento de otoño
en la inacabable utopía
que serena las ansias y
retiene la vida.
La lúgubre escena pintada
sin manos y contrita apatía
emerge gloriosa del
lecho homicida.
Y rebelan falaces historias
donde gobiernan mentiras
de brazos atados
con la sonrisa oprimida.
Abro los ojos y te veo
lejana
y en mis venas explota
la consabida diatriba
Entre tu rostro y el mío ¡Distancia!
Entre tu idea y la mía ¡Distancia!
Con tus ojos lejanos ¡Distancia!
Con tu beso mundano ¡Distancia!
En tu concepto sagrado ¡Distancia!
En el quiebre preciso ¡Distancia!
En tu mundo y mi imagen ¡Distancia!
Lejana inalcanzable enaltecida suprema
engañosa violenta
distancia deseo ciego y bruto
no tengo remedio.
Y el canto alegórico
estentóreo retumba
tras el mito elegido
y la vida perdida.