Maria Teresa Fuenmayor T.
Poeta recién llegado
El 0 es una boca
abierta en un bostezo
por eso es que al mirarlo
se me contagia el sueño.
El 1 es un flaquito,
erguido caballero,
distingo su nariz
pero no su sombrero.
El 2 sé que es un cisne
de grácil cuello largo
que nada en la laguna
de los sueños y cantos.
El 3 es un muñeco
de nieve incompleto:
le falta la mitad
para formar el cuerpo.
El 4 es la vela
de algún barco contento
que suave lo conduce
al impulso del viento.
El 5 es una cara:
arriba está la ceja,
parte de la nariz
(sin boca, ojos ni orejas).
El 6 es sólo un nueve
caído de cabeza
pero si bien se mueve
seguro se endereza.
El 7 es una esquina
un poquito torcida,
imagino a los autos
yendo abajo y arriba.
El 8 es una dama
gordita encopetada
que tiene una correa
demasiado apretada.
El 9 es el 6
que se había caído
pero se enderezó
-ya estamos advertidos-.
abierta en un bostezo
por eso es que al mirarlo
se me contagia el sueño.
El 1 es un flaquito,
erguido caballero,
distingo su nariz
pero no su sombrero.
El 2 sé que es un cisne
de grácil cuello largo
que nada en la laguna
de los sueños y cantos.
El 3 es un muñeco
de nieve incompleto:
le falta la mitad
para formar el cuerpo.
El 4 es la vela
de algún barco contento
que suave lo conduce
al impulso del viento.
El 5 es una cara:
arriba está la ceja,
parte de la nariz
(sin boca, ojos ni orejas).
El 6 es sólo un nueve
caído de cabeza
pero si bien se mueve
seguro se endereza.
El 7 es una esquina
un poquito torcida,
imagino a los autos
yendo abajo y arriba.
El 8 es una dama
gordita encopetada
que tiene una correa
demasiado apretada.
El 9 es el 6
que se había caído
pero se enderezó
-ya estamos advertidos-.
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