José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Supiste abrirte en la pausa.
El viaje desembocó en la luna.
La dirección fue un juego.
El instante, la vastedad.
Un pozo, un parque de diversiones.
El césped, la hojarasca.
El crujido abre una grieta en la tierra,
el cosmos de tu anhelo fijo, tintineante,
campanilla el éter.
El centro de tu rostro es la distancia
y la profusión de constelaciones,
es virgen la imaginería.
El viaje desembocó en la luna.
La dirección fue un juego.
El instante, la vastedad.
Un pozo, un parque de diversiones.
El césped, la hojarasca.
El crujido abre una grieta en la tierra,
el cosmos de tu anhelo fijo, tintineante,
campanilla el éter.
El centro de tu rostro es la distancia
y la profusión de constelaciones,
es virgen la imaginería.