Es mi padre buen abuelo
siempre atento con su nieto
con el debido respeto
le da cariño y consuelo.
Se ríe cuando alza el vuelo
con piermitas titubeantes,
sus pasos tambaleantes
lo hacen caer en su brazo,
lo acomoda en el regazo
con cosquillas hilarantes.
Mas es la Yaya quien goza
de toda su preferencia
con sus mimos y paciencia
cuando llora o se alboroza.
El peinado le destroza
y el pintalabios le borra,
repite como cotorra
¡Yaya! ¡Yaya! sin parar.
Consentidora sin par
y astuta como una zorra.
siempre atento con su nieto
con el debido respeto
le da cariño y consuelo.
Se ríe cuando alza el vuelo
con piermitas titubeantes,
sus pasos tambaleantes
lo hacen caer en su brazo,
lo acomoda en el regazo
con cosquillas hilarantes.
Mas es la Yaya quien goza
de toda su preferencia
con sus mimos y paciencia
cuando llora o se alboroza.
El peinado le destroza
y el pintalabios le borra,
repite como cotorra
¡Yaya! ¡Yaya! sin parar.
Consentidora sin par
y astuta como una zorra.