Tomás M. Plaza
Poeta recién llegado
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DIA SEIS
De la tentación de los Demonios.
Debajo de las piedras encontrarás tu cabeza
y tu mano derecha.
Debajo de la tierra misma te encontrarás,
porque polvo eres y polvo somos.
Tú, hombre, por fin has de caminar solo.
Si un semejante te golpea en la mejilla, la arrancarlas
y harás del dolor tu estigma, porque polvo eres
y tus actos. Duele. Los pedazos que más quieres de ti,
guardalos junto a tus deseos profundos y perdurarán,
como la piedra...
Te ofrezco esa estúpida felicidad que buscas y pan,
hombre al fin que eres,
que te desharás, que vives de hoy,
que respiras el veneno de la vida
y debajo de las sombras, te regocijas.
¡Tómalo!
A cambio de tus huesos y de tus ojos.[/center:27572f3adf]
DIA SEIS
De la tentación de los Demonios.
Debajo de las piedras encontrarás tu cabeza
y tu mano derecha.
Debajo de la tierra misma te encontrarás,
porque polvo eres y polvo somos.
Tú, hombre, por fin has de caminar solo.
Si un semejante te golpea en la mejilla, la arrancarlas
y harás del dolor tu estigma, porque polvo eres
y tus actos. Duele. Los pedazos que más quieres de ti,
guardalos junto a tus deseos profundos y perdurarán,
como la piedra...
Te ofrezco esa estúpida felicidad que buscas y pan,
hombre al fin que eres,
que te desharás, que vives de hoy,
que respiras el veneno de la vida
y debajo de las sombras, te regocijas.
¡Tómalo!
A cambio de tus huesos y de tus ojos.[/center:27572f3adf]