¿Hacia dónde se marchan
los segundos que piso,
trazo a trazo en los pasos
que avanzan raudamente
por este devenir,
que nos traspasa
enloquecido?
Tantas veces vulnero
mi afición al instante,
mi trato con el día
que alumbra y envejece
mi porfiada osamenta,
todavía palpitante.
Y encuentro en los espejos
paisajes conocidos
dibujando mi frente,
como un leve sosiego
donde mirar despacio
los mapas del destino.
Y escribo en las paredes
algún verso vibrante
que se queda prendido
implorando un refugio,
un sitio en la memoria
de algún desprevenido
que no sabe que el tiempo
a alumbrado al olvido.
¿Hacia dónde se marchan
las llamas del recuerdo?
¿Por qué siempre atardecen,
al frente,
los caminos?
los segundos que piso,
trazo a trazo en los pasos
que avanzan raudamente
por este devenir,
que nos traspasa
enloquecido?
Tantas veces vulnero
mi afición al instante,
mi trato con el día
que alumbra y envejece
mi porfiada osamenta,
todavía palpitante.
Y encuentro en los espejos
paisajes conocidos
dibujando mi frente,
como un leve sosiego
donde mirar despacio
los mapas del destino.
Y escribo en las paredes
algún verso vibrante
que se queda prendido
implorando un refugio,
un sitio en la memoria
de algún desprevenido
que no sabe que el tiempo
a alumbrado al olvido.
¿Hacia dónde se marchan
las llamas del recuerdo?
¿Por qué siempre atardecen,
al frente,
los caminos?
Última edición: