jorge bonanno
Poeta fiel al portal
DETRÁS
A cada paso que damos,
en cada ruta elegida
se esconde y se muestra clara:
jugando así, va la vida.
Oculta y sabe mostrar,
en caprichosa armonía
las dos caras de lo mismo,
sin decidir su valía,
no es el blanco, no es el negro
no es la noche ni es el día,
no es ni el agua ni el fuego
no es la ciencia o la poesía;
es la mezcla lo real
por donde van nuestros días,
no es el yin, ni es el yan,
sólo alternan con porfía.
Tras del amor esta el odio,
la traición tras la confianza,
en la paz está la guerra
latiendo con esperanza.
En el Sol esta la lluvia
y en la vida esta la muerte
la angustia va en la alegría,
detrás de un sueño, la suerte;
tras la semilla esta un árbol,
el esperma en la mirada
la locura en la quietud
permanece amordazada
y tras el niño está el hombre
que aguardando permanece,
y oculto en cada detrás
algo de Dios aparece.
A cada paso que damos,
en cada ruta elegida
se esconde y se muestra clara:
jugando así, va la vida.
Oculta y sabe mostrar,
en caprichosa armonía
las dos caras de lo mismo,
sin decidir su valía,
no es el blanco, no es el negro
no es la noche ni es el día,
no es ni el agua ni el fuego
no es la ciencia o la poesía;
es la mezcla lo real
por donde van nuestros días,
no es el yin, ni es el yan,
sólo alternan con porfía.
Tras del amor esta el odio,
la traición tras la confianza,
en la paz está la guerra
latiendo con esperanza.
En el Sol esta la lluvia
y en la vida esta la muerte
la angustia va en la alegría,
detrás de un sueño, la suerte;
tras la semilla esta un árbol,
el esperma en la mirada
la locura en la quietud
permanece amordazada
y tras el niño está el hombre
que aguardando permanece,
y oculto en cada detrás
algo de Dios aparece.