IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Universo parido,
nace con su anatomía licuada,
esparce su vitalidad
entre astros afortunados,
colosos seres,
creen que su inmensidad
es consecuencia completa
de una voluntad perfecta,
sabrán los sensibles,
como sus certezas se abren,
dejando en carne viva
el núcleo de un dolor primordial,
y entre los cielos del desorden,
se alinearán las estrellas,
cuerpos celestes conmocionados,
reubicarán simétricamente,
las estacas de órdenes internas,
que nos susurran,
el anhelo permanente
de un ser omnipresente
que no puede fenecer.
nace con su anatomía licuada,
esparce su vitalidad
entre astros afortunados,
colosos seres,
creen que su inmensidad
es consecuencia completa
de una voluntad perfecta,
sabrán los sensibles,
como sus certezas se abren,
dejando en carne viva
el núcleo de un dolor primordial,
y entre los cielos del desorden,
se alinearán las estrellas,
cuerpos celestes conmocionados,
reubicarán simétricamente,
las estacas de órdenes internas,
que nos susurran,
el anhelo permanente
de un ser omnipresente
que no puede fenecer.