Idril
Poeta recién llegado
Caminos que de mañana y de noche,
llenan mis días de cicatrices;
decisiones de manos vacías,
nada que ofrecer a alguien;
sueños rotos, alimentanto el ego del rencor
suspiros oldados dentro del escondite alma,
pesadillas despierta, de deseos y miedos,
al corazón hecho pedazos,
tristemente refleja de mis ojos, la muerte,
al fragmentarse en mi tu realidad,
transtornada de temores y hábitos enviciantes,
que lastimoisamente entra en mi cuerpo,
a cada poro, que respira el orgullo de tu piel,
por medio de tu mirada,
que indican una despedida de dos seres,
que se aman, separados a causa del destino.
¿Por qué la vida es asi?
mis pasos no son firmes, me alejo,
ese destino escrito por y para mi,
con la delicadeza de unos dedos,
cansados de la escritura con sangre,
muestran silencio y espera, que paradójicamente me llevan,
al desquicio del ruido en deseperación,
¿es cierto entonces?, ¿realmente lo meresco?
por mis actos que me han llevado,
al ahora destino fatal, que se encuentra entre tus manos,
con sólo pronunciar aquellas palabras, con tu voz,
amargo trago tendré que llevar de este desamor, en tu confusión.
Y si al final de todo dices rogando,
con espinas al corazón de palabras en juramento,
fué confusión en tu mente que me dió señales de amor,
entonces, sólo me resta decir que lamento este sentir,
que no mereces este dolor,
mas sin embargo continuaré mi andar sobre este sendero,
del escrito destino, ahora sobre mi ensangrentada piel,
si algun día recuerdas estó que alguna vez fué,
que sólo sea en el momento, y asi cuando finalices,
borra para siempre mi nombre, llevalo al baúl del olvido,
que tus labios rojos latir, nunca lo mencionen,
y que esa saliva de tu boca dulce no gaste,
en rebuscadas palabras,
a esta persona que te amó sin razón.
llenan mis días de cicatrices;
decisiones de manos vacías,
nada que ofrecer a alguien;
sueños rotos, alimentanto el ego del rencor
suspiros oldados dentro del escondite alma,
pesadillas despierta, de deseos y miedos,
al corazón hecho pedazos,
tristemente refleja de mis ojos, la muerte,
al fragmentarse en mi tu realidad,
transtornada de temores y hábitos enviciantes,
que lastimoisamente entra en mi cuerpo,
a cada poro, que respira el orgullo de tu piel,
por medio de tu mirada,
que indican una despedida de dos seres,
que se aman, separados a causa del destino.
¿Por qué la vida es asi?
mis pasos no son firmes, me alejo,
ese destino escrito por y para mi,
con la delicadeza de unos dedos,
cansados de la escritura con sangre,
muestran silencio y espera, que paradójicamente me llevan,
al desquicio del ruido en deseperación,
¿es cierto entonces?, ¿realmente lo meresco?
por mis actos que me han llevado,
al ahora destino fatal, que se encuentra entre tus manos,
con sólo pronunciar aquellas palabras, con tu voz,
amargo trago tendré que llevar de este desamor, en tu confusión.
Y si al final de todo dices rogando,
con espinas al corazón de palabras en juramento,
fué confusión en tu mente que me dió señales de amor,
entonces, sólo me resta decir que lamento este sentir,
que no mereces este dolor,
mas sin embargo continuaré mi andar sobre este sendero,
del escrito destino, ahora sobre mi ensangrentada piel,
si algun día recuerdas estó que alguna vez fué,
que sólo sea en el momento, y asi cuando finalices,
borra para siempre mi nombre, llevalo al baúl del olvido,
que tus labios rojos latir, nunca lo mencionen,
y que esa saliva de tu boca dulce no gaste,
en rebuscadas palabras,
a esta persona que te amó sin razón.