Carlos Clemente Olivares
Poeta recién llegado
Está oscuro, cierra los ojos… Respira lentamente,
déjate abrazar por las alas entumidas de la muerte,
viaja a través de los siglos hasta un origen oculto,
deja que la historia manifieste los sucesos insolutos.
Y cuando estés en medio del nocturno ocaso
derrama una lagrima y ruega por el cuerpo que dejaste,
pídele perdón a la luz y auséntate un segundo…
Respira…
Respira profundamente y grita
manifiesta esperanzas con temor a calcinarte en el viaje
la velocidad aumenta y pierdes el sentido,
es un viaje cuyo destino definitivo se develará prontamente.
Siente como el calor te sofoca
disfruta el tremor sacudir cada parte de tu centro
y ahí, justo cuando la vibración se convierte en espasmo
Detente.
¿Has abierto alguna vez los ojos y descubierto la ausencia del todo?
resistiéndose a la penumbra como si fuese un sueño alado
disolviéndose lentamente como el suspiro de un caído,
resquebrajando tu realdad y aflorando en un ramillete de dudas
¿Sientes eso?
¿Tes sientes vacío, jugando en el fango de la inmundicia?
¿Sientes que te inunda ese vacío tan lleno de ausencias,
que quisieras vomitarlo, como si mostrando tus entrañas algo cambiarias?
¿Te sientes abandonado?
¿Tú crees que la muerte es un preámbulo
y que pronto veras una pasarela completa de tu vida?
¿O será acaso que piensas que tendrás una caída interminable
para después mancillar eternamente tu alma en el gehena?
¿Acaso eres de aquellos ingenuos que sueñan con escaleras al cielo,
en donde la luz te aluzara cálidamente por la eternidad?
Iluso…
Heme aquí, tan ciego como el amor,
Tan vací0 como las penas,
Tan sofocante como el miedo,
Pero tan necesario como la vida…
Tu destino definitivo, el lugar donde deambularas sin fin,
estas perdido…Tan perdido como cada intento fallido de respirar en tu agonía,
tan lejos de todo y tan cerca de la nada,
estas extraviado llorando por tu alma acabada.
Terminaste tu existencia, se te escapo de las manos
y mientras jugabas a la vida te olvidaste que aquí es donde perteneces
conmigo, con quien te acompañara por los siglos de los siglos,
fiel siempre a tu fallida existencia.
Eterno e insuperable como el echo mismo de que tarde o temprano llegaras a mis brazos…
déjate abrazar por las alas entumidas de la muerte,
viaja a través de los siglos hasta un origen oculto,
deja que la historia manifieste los sucesos insolutos.
Y cuando estés en medio del nocturno ocaso
derrama una lagrima y ruega por el cuerpo que dejaste,
pídele perdón a la luz y auséntate un segundo…
Respira…
Respira profundamente y grita
manifiesta esperanzas con temor a calcinarte en el viaje
la velocidad aumenta y pierdes el sentido,
es un viaje cuyo destino definitivo se develará prontamente.
Siente como el calor te sofoca
disfruta el tremor sacudir cada parte de tu centro
y ahí, justo cuando la vibración se convierte en espasmo
Detente.
¿Has abierto alguna vez los ojos y descubierto la ausencia del todo?
resistiéndose a la penumbra como si fuese un sueño alado
disolviéndose lentamente como el suspiro de un caído,
resquebrajando tu realdad y aflorando en un ramillete de dudas
¿Sientes eso?
¿Tes sientes vacío, jugando en el fango de la inmundicia?
¿Sientes que te inunda ese vacío tan lleno de ausencias,
que quisieras vomitarlo, como si mostrando tus entrañas algo cambiarias?
¿Te sientes abandonado?
¿Tú crees que la muerte es un preámbulo
y que pronto veras una pasarela completa de tu vida?
¿O será acaso que piensas que tendrás una caída interminable
para después mancillar eternamente tu alma en el gehena?
¿Acaso eres de aquellos ingenuos que sueñan con escaleras al cielo,
en donde la luz te aluzara cálidamente por la eternidad?
Iluso…
Heme aquí, tan ciego como el amor,
Tan vací0 como las penas,
Tan sofocante como el miedo,
Pero tan necesario como la vida…
Tu destino definitivo, el lugar donde deambularas sin fin,
estas perdido…Tan perdido como cada intento fallido de respirar en tu agonía,
tan lejos de todo y tan cerca de la nada,
estas extraviado llorando por tu alma acabada.
Terminaste tu existencia, se te escapo de las manos
y mientras jugabas a la vida te olvidaste que aquí es donde perteneces
conmigo, con quien te acompañara por los siglos de los siglos,
fiel siempre a tu fallida existencia.
Eterno e insuperable como el echo mismo de que tarde o temprano llegaras a mis brazos…