HIPPYTO
Poeta recién llegado
DESPUES DEL FIN
( DESPUES DE UNA GUERRA NUCLEAR)
El niño se despertó
en mitad de la sombría noche
al sentir el temblor
de cuatro corceles negros
que galopaban, desbocados,
dejando un rastro de desolación.
Por una ventana vio a Marte invicto
vestir sus ropajes de guerra
y enlodar la tierra con su ira.
Presa del pánico huyó
para ver como un siniestro monje
se iba adueñando de las sombras.
Las fuerzas del mal se desataron
cuando el cielo escupió fuego
y Eolos auyó con furia.
El niño vio que la fresca hierba,
donde él antes retozó,
ahora era tierra quemada
y no pudo comprender el ¿Por qué
un sabio loco apretó el rojo botón
que condenaba a muerte a la humanidad?.
En un claro del bosque
el niño vio una multitud
elevando sus plegarias al cielo...
pero ya era demasiado tarde
y el monje descarnado
se aprestaba a apresarles.
En un refugio se cobijó
y deseó, para siempre, dormirse
cuando le golpeó la realidad;
era el único superviviente
de un desvastado planeta Tierra
y el estandarte de su necedad.
( DESPUES DE UNA GUERRA NUCLEAR)
El niño se despertó
en mitad de la sombría noche
al sentir el temblor
de cuatro corceles negros
que galopaban, desbocados,
dejando un rastro de desolación.
Por una ventana vio a Marte invicto
vestir sus ropajes de guerra
y enlodar la tierra con su ira.
Presa del pánico huyó
para ver como un siniestro monje
se iba adueñando de las sombras.
Las fuerzas del mal se desataron
cuando el cielo escupió fuego
y Eolos auyó con furia.
El niño vio que la fresca hierba,
donde él antes retozó,
ahora era tierra quemada
y no pudo comprender el ¿Por qué
un sabio loco apretó el rojo botón
que condenaba a muerte a la humanidad?.
En un claro del bosque
el niño vio una multitud
elevando sus plegarias al cielo...
pero ya era demasiado tarde
y el monje descarnado
se aprestaba a apresarles.
En un refugio se cobijó
y deseó, para siempre, dormirse
cuando le golpeó la realidad;
era el único superviviente
de un desvastado planeta Tierra
y el estandarte de su necedad.