IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Tristezas que devoran mi pecho,
internamente,
arde mi impotencia,
resquebrajando a mi voluntad,
para que ceda con mi futuro,
presente en flamas,
ilumina a un loco perdido,
corazón solitario,
anochece con su sombra,
y amanece siempre primero,
el dolor nunca último,
escucho sus sollozos,
como un pobre espectador,
me empiezo a entender fuera de mi,
cuando observo,
como el tiempo nos cubre,
como la soledad se impregna,
de nuestra sangre aún tibia,
me empiezo a abandonar,
como cadáver sin cordura,
porque sé que aquel frío
no espera a que decida,
me muevo con desesperación,
anhelando separarme de mi consciencia.
internamente,
arde mi impotencia,
resquebrajando a mi voluntad,
para que ceda con mi futuro,
presente en flamas,
ilumina a un loco perdido,
corazón solitario,
anochece con su sombra,
y amanece siempre primero,
el dolor nunca último,
escucho sus sollozos,
como un pobre espectador,
me empiezo a entender fuera de mi,
cuando observo,
como el tiempo nos cubre,
como la soledad se impregna,
de nuestra sangre aún tibia,
me empiezo a abandonar,
como cadáver sin cordura,
porque sé que aquel frío
no espera a que decida,
me muevo con desesperación,
anhelando separarme de mi consciencia.