child-of-the-grave
Poeta adicto al portal
Despertares
Hoy de nuevo desperté,
entre silencios lloré
todo lo que no logré
superar el día de ayer.
En una prisión me vi,
sentado en la sombras
intentando fundirme con
la frialdad de la pared,
donde nadie pueda tocarme.
Ojalá fuera cautivo de
aquella nostalgia de la
que tantas veces escuché
pero nunca palabras crucé.
El verdugo que me acompaña,
indolentemente noche y día,
es atemporal y letal aunque
de mi costado cobró su vida.
Es creación absoluta de
pinceles ensangrentados
que encuentran su musa
donde escondí mi dolor
para no ser encontrado.
Rigen sus martirios en los
orígenes del masoquismo,
volviéndose completo ritual
del cual fui elegido Dios.
Eternos y fieles seguidores
se han proclamado del templo,
que alberga arrepentimiento,
erguido en medio de mi ánima.
Hoy de nuevo desperté y junto
con el primer suspiro matutino
volvió el fantasma que intento
exorcizar de mi mente cada noche
y resucita con cada maldito día.
Hoy de nuevo desperté,
entre silencios lloré
todo lo que no logré
superar el día de ayer.
En una prisión me vi,
sentado en la sombras
intentando fundirme con
la frialdad de la pared,
donde nadie pueda tocarme.
Ojalá fuera cautivo de
aquella nostalgia de la
que tantas veces escuché
pero nunca palabras crucé.
El verdugo que me acompaña,
indolentemente noche y día,
es atemporal y letal aunque
de mi costado cobró su vida.
Es creación absoluta de
pinceles ensangrentados
que encuentran su musa
donde escondí mi dolor
para no ser encontrado.
Rigen sus martirios en los
orígenes del masoquismo,
volviéndose completo ritual
del cual fui elegido Dios.
Eternos y fieles seguidores
se han proclamado del templo,
que alberga arrepentimiento,
erguido en medio de mi ánima.
Hoy de nuevo desperté y junto
con el primer suspiro matutino
volvió el fantasma que intento
exorcizar de mi mente cada noche
y resucita con cada maldito día.