IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Desgano entre una lejanía inconclusa,
esperpentos vivaces,
creencias muertas,
vuelven al tiempo mundano,
una sinergia de desolada ineptitud,
cada segundo danza en sincronía,
con la obviedad del olvido,
el destino es insulso
frente a nuestro sendero,
no hay cordura que vislumbre la calma,
la apatía no conoce límites,
viento sideral,
la amargura ilumina toda oscuridad,
realidades tergiversadas
sobre penumbras necrosadas,
cadáveres sin piel,
mas que una sangre que se creía pura,
ahora coagulada,
baila inerte la muerte
enfrente de nuestras vidas,
regocijándose del mundo aun latente,
por cada surco de nuestro entendimiento,
corazón que late en desidia,
disonancia crepuscular,
las estrellas se perciben fuera del cosmos,
vomitando la negrura de su vacío,
la penumbra es nuestro firmamento,
la condena
es la realidad,
la voluntad en un sentimiento,
por un pensamiento incierto,
la sequía de cada desierto.
esperpentos vivaces,
creencias muertas,
vuelven al tiempo mundano,
una sinergia de desolada ineptitud,
cada segundo danza en sincronía,
con la obviedad del olvido,
el destino es insulso
frente a nuestro sendero,
no hay cordura que vislumbre la calma,
la apatía no conoce límites,
viento sideral,
la amargura ilumina toda oscuridad,
realidades tergiversadas
sobre penumbras necrosadas,
cadáveres sin piel,
mas que una sangre que se creía pura,
ahora coagulada,
baila inerte la muerte
enfrente de nuestras vidas,
regocijándose del mundo aun latente,
por cada surco de nuestro entendimiento,
corazón que late en desidia,
disonancia crepuscular,
las estrellas se perciben fuera del cosmos,
vomitando la negrura de su vacío,
la penumbra es nuestro firmamento,
la condena
es la realidad,
la voluntad en un sentimiento,
por un pensamiento incierto,
la sequía de cada desierto.