Quiéreme como soy,
con mis sombras y mis fuegos,
con mis dudas, con mis alas rotas
y mis virtudes aún por nacer.
Quiéreme absurdamente,
sin medida ni juicio,
como yo te quiero:
con el hambre de quien ha vivido mil vidas sin ti.
Anhela mis labios
como yo deseo los tuyos,
desesperadamente,
como sed que no se sacia.
Abraza mi cuerpo
como si fuera tu templo,
y deja que el tuyo
se funda con el mío
como el sol y la luna
en el delirio de un eclipse eterno.
Ámame aquí, en la Tierra,
pero también en Marte, en Saturno,
en galaxias donde el amor aún no ha sido nombrado.
Quiéreme con tu alma desnuda,
con tu pecho abierto,
con cada hueso que te sostiene,
con cada célula que vibra.
Tómame entera,
no solo la piel:
ámame los miedos, los silencios,
lo invisible.
Y sobre todo,
ámame con la parte de ti
que nunca ha sido de nadie.
-Dior
con mis sombras y mis fuegos,
con mis dudas, con mis alas rotas
y mis virtudes aún por nacer.
Quiéreme absurdamente,
sin medida ni juicio,
como yo te quiero:
con el hambre de quien ha vivido mil vidas sin ti.
Anhela mis labios
como yo deseo los tuyos,
desesperadamente,
como sed que no se sacia.
Abraza mi cuerpo
como si fuera tu templo,
y deja que el tuyo
se funda con el mío
como el sol y la luna
en el delirio de un eclipse eterno.
Ámame aquí, en la Tierra,
pero también en Marte, en Saturno,
en galaxias donde el amor aún no ha sido nombrado.
Quiéreme con tu alma desnuda,
con tu pecho abierto,
con cada hueso que te sostiene,
con cada célula que vibra.
Tómame entera,
no solo la piel:
ámame los miedos, los silencios,
lo invisible.
Y sobre todo,
ámame con la parte de ti
que nunca ha sido de nadie.
-Dior