Desencantado de lujuriosas pasiones vaga, cargado de soledades y rencores tormentosos, un ser que por nimiedades perdió la prosa y el más elemental de los placeres.
Sólo, en el mundo se encuentra vagando, entre sombras y desdichas quien un día anduvo entre señores que lo colmaron de homenajes y de albricias.
A quien me refiero no lo sé, pero si algo te llega a tocar, recapacita, no te encierres en tu mundo, respira aire profundo, veras que vuelve a ti la calma y volverás a ser dueño de tus ideas, que te brindarán paciencia sin pedirte prisa y que puedas entender que la vida es bella.
Abandona lo mundano, aprecia lo cotidiano, actúa como todo humano que volvió a la cordura, luego de pasar por un periodo de tortura que cáusole grandes penas, desasosiegos, desesperanzas y dolores que provocaron sus temores.
Abandona el desencanto, causante y fruto de tus quebrantos, esos que te ahogan en llanto y no te permiten mirar que en tu entorno debe estar la felicidad que anhelas, pues existen seres generosos que solo con mirarlos te brindan una sensación de tranquilidad, que te insertan a la paz soñada, consolando tus temores y aplacando tus dolores
Sólo, en el mundo se encuentra vagando, entre sombras y desdichas quien un día anduvo entre señores que lo colmaron de homenajes y de albricias.
A quien me refiero no lo sé, pero si algo te llega a tocar, recapacita, no te encierres en tu mundo, respira aire profundo, veras que vuelve a ti la calma y volverás a ser dueño de tus ideas, que te brindarán paciencia sin pedirte prisa y que puedas entender que la vida es bella.
Abandona lo mundano, aprecia lo cotidiano, actúa como todo humano que volvió a la cordura, luego de pasar por un periodo de tortura que cáusole grandes penas, desasosiegos, desesperanzas y dolores que provocaron sus temores.
Abandona el desencanto, causante y fruto de tus quebrantos, esos que te ahogan en llanto y no te permiten mirar que en tu entorno debe estar la felicidad que anhelas, pues existen seres generosos que solo con mirarlos te brindan una sensación de tranquilidad, que te insertan a la paz soñada, consolando tus temores y aplacando tus dolores