Jose- Miguel
Poeta asiduo al portal
No quería, mi ser lo evoca
Viajare en un momento al pasado
En la esquina, una loca
Con el pelo alborotado
El yo; yace amarrado
De postura descompuesta
De la tierra; todo a su corazón molesta
Cada paso que daba
Más a la locura se acercaba
La tuvo en frente
Y sin pensar se adentro en ella
El yo, con todo y cuerpo
Cayó en un nudo de botella
Estrecho, estrecho
Cincuenta mentes
Cada una en un oasis desmesurado
Mientras tanto; de pies y manos
Frio cuarto, gruesos barrotes
De corazón y alma atado
Gritando de locura
Sollozando de pastillas
¿Que era mas verdad?
¿Una enfermera creyendo estar cuerda?
¿O un paciente clavándole la duda
Cual flecha que no cesa?
El mismo cielo era para todos
En el medio un almendro
Era tan certero, como que existe un DIOS
Lo soltaron a las doce y media
Se canso de andar suelto
En otro espacio
Para darse cuenta, de unas cuerdas blancas
No podría ser más lúgubre
Eran cincuenta
La locura: dimensión sin principio
Donde el final es llegar a la cordura
Libertad desmedida
Donde DIOS por amor, no nos deja morir
Viajare en un momento al pasado
En la esquina, una loca
Con el pelo alborotado
El yo; yace amarrado
De postura descompuesta
De la tierra; todo a su corazón molesta
Cada paso que daba
Más a la locura se acercaba
La tuvo en frente
Y sin pensar se adentro en ella
El yo, con todo y cuerpo
Cayó en un nudo de botella
Estrecho, estrecho
Cincuenta mentes
Cada una en un oasis desmesurado
Mientras tanto; de pies y manos
Frio cuarto, gruesos barrotes
De corazón y alma atado
Gritando de locura
Sollozando de pastillas
¿Que era mas verdad?
¿Una enfermera creyendo estar cuerda?
¿O un paciente clavándole la duda
Cual flecha que no cesa?
El mismo cielo era para todos
En el medio un almendro
Era tan certero, como que existe un DIOS
Lo soltaron a las doce y media
Se canso de andar suelto
En otro espacio
Para darse cuenta, de unas cuerdas blancas
No podría ser más lúgubre
Eran cincuenta
La locura: dimensión sin principio
Donde el final es llegar a la cordura
Libertad desmedida
Donde DIOS por amor, no nos deja morir