Hoy, descubrí una delicia,
siempre dije de mí,
que era pintor…
con alma de poeta,
pinté,
por lo de la imagen
y lo de las mil palabras,
para hacer llegar mensajes
con una simple mirada,
en ello anduve unos años,
hoy,
en el equilibrio de mi vida,
a la mitad del viaje,
se presenta la poesía,
es tan sutil su perfume,
tan delicada su piel,
tan ser sin dejar de ser,
que el corazón te alborota,
se sufre cuando se crea,
pero al final de la hoja,
cuando relees lo escrito
y descubres la belleza,
te invade tal alegría,
que se te ríen los labios
derramándote en saliva,
despierta en ti, tal pasión,
tal alegría, o tal pena,
que a raíz de descubrirlo
solo quiero ser, poeta.
siempre dije de mí,
que era pintor…
con alma de poeta,
pinté,
por lo de la imagen
y lo de las mil palabras,
para hacer llegar mensajes
con una simple mirada,
en ello anduve unos años,
hoy,
en el equilibrio de mi vida,
a la mitad del viaje,
se presenta la poesía,
es tan sutil su perfume,
tan delicada su piel,
tan ser sin dejar de ser,
que el corazón te alborota,
se sufre cuando se crea,
pero al final de la hoja,
cuando relees lo escrito
y descubres la belleza,
te invade tal alegría,
que se te ríen los labios
derramándote en saliva,
despierta en ti, tal pasión,
tal alegría, o tal pena,
que a raíz de descubrirlo
solo quiero ser, poeta.