Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Me duelen los días que nunca viví,
las risas que callé por miedo a doler.
Fui sombra en mi propia fotografía,
huella en la arena que no quiso volver.
Cargué con verdades que nadie pidió,
amé con las manos llenas de vacío.
Y aún espero —absurdo— que el tiempo me salve,
como si el tiempo no fuera también un verdugo.
las risas que callé por miedo a doler.
Fui sombra en mi propia fotografía,
huella en la arena que no quiso volver.
Cargué con verdades que nadie pidió,
amé con las manos llenas de vacío.
Y aún espero —absurdo— que el tiempo me salve,
como si el tiempo no fuera también un verdugo.