Suda el error lo negro,
tiembla la duda
en culpable consecuencia.
La mente olvida su cordura,
implora un aliento, grita.
Quiere recordar de nuevo,
quiere saberse limpia,
ungirse en quietud, callada.
La mente no tiene lengua
ni verbo que la mueva.
Inmersa en un caos
al que no pertenece,
maniatada en su materia
sueña ser lo que no siente.
Solo si se aleja podrá comprender
lo inteligible de la vida,
solo en oscuridad envuelta
será capaz en su certeza
de sucumbir a la luz de su propia muerte.
tiembla la duda
en culpable consecuencia.
La mente olvida su cordura,
implora un aliento, grita.
Quiere recordar de nuevo,
quiere saberse limpia,
ungirse en quietud, callada.
La mente no tiene lengua
ni verbo que la mueva.
Inmersa en un caos
al que no pertenece,
maniatada en su materia
sueña ser lo que no siente.
Solo si se aleja podrá comprender
lo inteligible de la vida,
solo en oscuridad envuelta
será capaz en su certeza
de sucumbir a la luz de su propia muerte.