anaximandro
Poeta recién llegado
Soy demasiado humano todavía:
La soledad golpea indiferente las paredes del alma
y el ser,
todo humo,
se desprende inconforme de sí mismo.
Estoy perdido,
lo sé,
irremediablemente perdido,
y aquí adentro
y aquí afuera,
salvo en esta certidumbre de abarcar el vacío.
El silencio ahoga mi llamado...
No hay nadie,
nadie,
ni esta soledad que soy yo mismo,
ni el silencio,
ni el vacío,
ni la nada,
nada...
Yerro ciego en el caos,
intentándome en palabras y mentiras,
creyéndome este cuerpo,
esta mortal arquitectura ósea,
esta extensión verbal de mi cerebro.
Buscándome en ustedes,
ustedes que me odian y desean cavar mi sepultura...
La otra,
digo,
porque yo mismo he condenado la apariencia
a no ser más que una transparencia estéril.
Ay de mí,
a ustedes he amado tantas noches,
llevándome lo suyo,
tanto no ser
y este dolor que escupen con el rostro en la hipocresía.
En el fondo lo saben
y en lo más profundo lo lamentan,
pues han deseado verse tantas veces aquí dentro
amándose a sí mismos,
mas sólo han encontrado oscuridad,
vacío,
muerte.
La soledad golpea indiferente las paredes del alma
y el ser,
todo humo,
se desprende inconforme de sí mismo.
Estoy perdido,
lo sé,
irremediablemente perdido,
y aquí adentro
y aquí afuera,
salvo en esta certidumbre de abarcar el vacío.
El silencio ahoga mi llamado...
No hay nadie,
nadie,
ni esta soledad que soy yo mismo,
ni el silencio,
ni el vacío,
ni la nada,
nada...
Yerro ciego en el caos,
intentándome en palabras y mentiras,
creyéndome este cuerpo,
esta mortal arquitectura ósea,
esta extensión verbal de mi cerebro.
Buscándome en ustedes,
ustedes que me odian y desean cavar mi sepultura...
La otra,
digo,
porque yo mismo he condenado la apariencia
a no ser más que una transparencia estéril.
Ay de mí,
a ustedes he amado tantas noches,
llevándome lo suyo,
tanto no ser
y este dolor que escupen con el rostro en la hipocresía.
En el fondo lo saben
y en lo más profundo lo lamentan,
pues han deseado verse tantas veces aquí dentro
amándose a sí mismos,
mas sólo han encontrado oscuridad,
vacío,
muerte.