IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Entre oscuros pesares,
los ósculos del viento
nutren mi luz interna,
entre oscuros pasajes,
de tenue voluntad
y fiero destino,
porque el amor nunca fue circunstancial,
las apariencias engañan al corazón,
el idealismo juega con la noción
de siempre anhelar la fantasía,
porque nos cansamos
cuando esa fantasía no nos ilusiona,
cuando la verdad se pudre,
en los umbrales de todo degradamiento,
¿quien podría pensar
que toda utopía es sueño?
cuando los recuerdos se deforman,
cuando la simpleza del viento
trae demasiado tiempo enmudecido,
asfixia en demasía,
conoceremos los tallos de un nuevo fin,
que quizás sea el último,
conoceremos los delirios de dios,
de un tóxico querer,
que entre melancolía siempre se esconde.
los ósculos del viento
nutren mi luz interna,
entre oscuros pasajes,
de tenue voluntad
y fiero destino,
porque el amor nunca fue circunstancial,
las apariencias engañan al corazón,
el idealismo juega con la noción
de siempre anhelar la fantasía,
porque nos cansamos
cuando esa fantasía no nos ilusiona,
cuando la verdad se pudre,
en los umbrales de todo degradamiento,
¿quien podría pensar
que toda utopía es sueño?
cuando los recuerdos se deforman,
cuando la simpleza del viento
trae demasiado tiempo enmudecido,
asfixia en demasía,
conoceremos los tallos de un nuevo fin,
que quizás sea el último,
conoceremos los delirios de dios,
de un tóxico querer,
que entre melancolía siempre se esconde.