Vidas desperdiciadas
Hay hombres
que darían su vida,
hasta la última gota
de sangre, sudor y semen,
por conocer
los secretos de la Creación,
el porqué último
de todas las cosas.
Inasequibles al desaliento
consagran sus vidas
a la Ciencia,
a la Religión
o a la Filosofía.
¡Vanas tareas para rellenar
sus tristes días!
Yo en mi modestia-
me contentaría
con acariciar
el más superficial
de los velos
que me impiden cruzar
el umbral
de tus Misterios.