Christian Jovani
Poeta recién llegado
¡Deleite!
Es una palabra extraviada, infinita, donde existe en otro universo como una
perla, o como el diamante refulgente con el carácter de las flores más bellas.
Es esencia de lo eterno, de lo divino; como aguas vivas que confluyen puras
en cada tejido del cuerpo humano. Es placer en los sentidos, es la voz
del Altísimo, cuando pronuncia la verdad, cuando sus labios profieren amor.
¡Deleite! ¡Oh, deleite!
¿Dónde podré encontrar metáforas para definir? Solo podré añadir,
que fluye…que se incrusta en el paladar del tacto, con un salmo jubiloso
al planear de las golondrinas.
Es una palabra extraviada, infinita, donde existe en otro universo como una
perla, o como el diamante refulgente con el carácter de las flores más bellas.
Es esencia de lo eterno, de lo divino; como aguas vivas que confluyen puras
en cada tejido del cuerpo humano. Es placer en los sentidos, es la voz
del Altísimo, cuando pronuncia la verdad, cuando sus labios profieren amor.
¡Deleite! ¡Oh, deleite!
¿Dónde podré encontrar metáforas para definir? Solo podré añadir,
que fluye…que se incrusta en el paladar del tacto, con un salmo jubiloso
al planear de las golondrinas.
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