IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Colapsa la existencia,
entre barrotes fríos como cadáveres,
carne de estrellas,
polvo de un pasado que se nos disuelve,
somos presas del tiempo,
y él nos engulle siempre con voracidad,
nuestra eternidad descansa
en los altares de los sueños mas vivos,
y todo presente duda de su existencia,
la viveza del viento hace dudar al destino,
porque entre estos umbrales
la verdad se ha perdido,
vuelcan los sabios sus advertencias,
sobre un libro corrupto,
que es santidad demoníaca,
que es sufrimiento placentero
para vidas muertas,
conocimiento perpetuo,
entre universos programados,
la avaricia de los dioses
provoca que el cielo se caiga,
no hay profundidad más inmensa
que la eterna sensación de estos suelos,
que solo respiran con la lluvia,
que solo se entienden mortales,
dejaremos de hacer lo correcto,
para cuestionar
los senderos de todo viento,
dejaremos de caminar,
para no asimilar nuestro destino.
entre barrotes fríos como cadáveres,
carne de estrellas,
polvo de un pasado que se nos disuelve,
somos presas del tiempo,
y él nos engulle siempre con voracidad,
nuestra eternidad descansa
en los altares de los sueños mas vivos,
y todo presente duda de su existencia,
la viveza del viento hace dudar al destino,
porque entre estos umbrales
la verdad se ha perdido,
vuelcan los sabios sus advertencias,
sobre un libro corrupto,
que es santidad demoníaca,
que es sufrimiento placentero
para vidas muertas,
conocimiento perpetuo,
entre universos programados,
la avaricia de los dioses
provoca que el cielo se caiga,
no hay profundidad más inmensa
que la eterna sensación de estos suelos,
que solo respiran con la lluvia,
que solo se entienden mortales,
dejaremos de hacer lo correcto,
para cuestionar
los senderos de todo viento,
dejaremos de caminar,
para no asimilar nuestro destino.