Inmaculada Galiana
Poeta recién llegado
Déjame soñarte desnudo
y acariciarte mientras mis ojos
admiran cada poro de tu piel,
déjame cobijarte en mi mente
y peque en silencio, saciando
mi sed;
Déjame formar parte de tí,
ser fuego del mismo fuego,
aliento del mismo aliento,
pasión de la misma pasión,
frío y sudor del mismo
cuerpo;
Déjame soñarte, pero antes,
quiero preguntarte si debo,
no quisiera tenerte entre mis brazos,
Así en secreto
tanto te admiro y respeto,
que no me atrevo a ofenderte
ni siquiera con el pensamiento.
y acariciarte mientras mis ojos
admiran cada poro de tu piel,
déjame cobijarte en mi mente
y peque en silencio, saciando
mi sed;
Déjame formar parte de tí,
ser fuego del mismo fuego,
aliento del mismo aliento,
pasión de la misma pasión,
frío y sudor del mismo
cuerpo;
Déjame soñarte, pero antes,
quiero preguntarte si debo,
no quisiera tenerte entre mis brazos,
Así en secreto
tanto te admiro y respeto,
que no me atrevo a ofenderte
ni siquiera con el pensamiento.