De otro mundo.
Muchas veces,
A lo largo del día,
Me invade la sensación
De no ser humano,
De ser de otro mundo.
Todo a mi alrededor
Se vuelve onírico,
Y tan solo a través del tacto soy capaz de comprender que todos somos reales,
De carne y hueso.
El primer café de la mañana me hace sentir vivo.
El primer cigarrillo.
Pero lo que me hace sentir vivo de verdad son las largas caminatas a paso ligero por el paseo marítimo de mi ciudad
O incluso caminar hasta salir de ella y llegar hasta algún pueblo tranquilo.
Cuanto más tensos tengo los músculos,
Cuanto más sudo y más avanzo en estas caminatas,
Más felicidad siento en mi interior.
La música me acompaña en estas largas caminatas,
Como una fuente de la cual beber,
Pues es una música
Que me hace tocar el Cielo con las manos,
Mezcla de sonido trascendental,
Profundo,
Potente,
Enérgico.
Cuando al fin mis fuerzas se agotan,
Permanezco en un estado de trance
Que no abandonaría jamás.
Pura adrenalina.
Entonces cojo un bus y vuelvo a la ciudad,
Asaltándome de nuevo la sensación de que todo es un sueño,
De que todo es irreal.
Entonces sueño con llegar a tener algún día una casa en medio de la naturaleza,
Donde pueda fundirme con ella,
Para perderme por el bosque hasta encontrar de nuevo el camino a casa.
Para pasarme horas simplemente contemplando las montañas,
El mar,
Las aves sobrevolando el Cielo.
Entonces no pararé de escribir poemas cantándole a todos estos hermosos paisajes,
Pues sé que será grande la inspiración que me proporcionarán.
Así me imagino,
Sentado,
Contemplando la naturaleza,
Con bolígrafo y papel en mano,
Escribiéndole a la vida
Hasta que llegue la puesta de Sol,
momento en el que dejaré de escribir,
Para abandonarme totalmente a la contemplación del juego
Del Astro Rey con la Tierra,
Su baile,
Su despedida hasta el día siguiente.
Así quiero que sean mis días,
Mi paso por este mundo.
Y sé que,
Tarde o temprano,
Así serán.
Mientras tanto,
Viviré en este sueño,
En esta irrealidad,
Caminaré para sentirme vivo,
Para soñar con esa casa,
Morada de mi eternidad.
Psycho
Muchas veces,
A lo largo del día,
Me invade la sensación
De no ser humano,
De ser de otro mundo.
Todo a mi alrededor
Se vuelve onírico,
Y tan solo a través del tacto soy capaz de comprender que todos somos reales,
De carne y hueso.
El primer café de la mañana me hace sentir vivo.
El primer cigarrillo.
Pero lo que me hace sentir vivo de verdad son las largas caminatas a paso ligero por el paseo marítimo de mi ciudad
O incluso caminar hasta salir de ella y llegar hasta algún pueblo tranquilo.
Cuanto más tensos tengo los músculos,
Cuanto más sudo y más avanzo en estas caminatas,
Más felicidad siento en mi interior.
La música me acompaña en estas largas caminatas,
Como una fuente de la cual beber,
Pues es una música
Que me hace tocar el Cielo con las manos,
Mezcla de sonido trascendental,
Profundo,
Potente,
Enérgico.
Cuando al fin mis fuerzas se agotan,
Permanezco en un estado de trance
Que no abandonaría jamás.
Pura adrenalina.
Entonces cojo un bus y vuelvo a la ciudad,
Asaltándome de nuevo la sensación de que todo es un sueño,
De que todo es irreal.
Entonces sueño con llegar a tener algún día una casa en medio de la naturaleza,
Donde pueda fundirme con ella,
Para perderme por el bosque hasta encontrar de nuevo el camino a casa.
Para pasarme horas simplemente contemplando las montañas,
El mar,
Las aves sobrevolando el Cielo.
Entonces no pararé de escribir poemas cantándole a todos estos hermosos paisajes,
Pues sé que será grande la inspiración que me proporcionarán.
Así me imagino,
Sentado,
Contemplando la naturaleza,
Con bolígrafo y papel en mano,
Escribiéndole a la vida
Hasta que llegue la puesta de Sol,
momento en el que dejaré de escribir,
Para abandonarme totalmente a la contemplación del juego
Del Astro Rey con la Tierra,
Su baile,
Su despedida hasta el día siguiente.
Así quiero que sean mis días,
Mi paso por este mundo.
Y sé que,
Tarde o temprano,
Así serán.
Mientras tanto,
Viviré en este sueño,
En esta irrealidad,
Caminaré para sentirme vivo,
Para soñar con esa casa,
Morada de mi eternidad.
Psycho