CasR
Poeta recién llegado
(De Murmullo del abismo)
(visita de la muerte)
II
Lejos de las manos
escuchó un lamento
Atónitas las luciérnagas
que habitan sus ojos
como un afiebrado secreto
o un canto en el fondo del rostro
Daga ceremonial sobre un sepulcro anónimo
como un esclofrío clavado en el dorso
En su huida
cruzando el bosque
graznaron aves de anónimas siluetas
dueñas de formas profundas
y abismos lejanos
Huyó del fondo del mar
del sepulcro y lo inconcluso
mientras las palabras se apoderaban
más y más de sus años
Soy el que nace en la sombra
regreso del último aliento
a la euforia
conduzco espíritus
lágrimas de abatidos duedos
que son devorados por Dioses melancólicos
En mis manos vive el sueño
en mi sien descansa el viento
recojo náufragos
ancianos envueltos de invierno
En mis párpados sostengo ofrendas
planetas que recuerdan a los suicidas
albergo guerreros sin nombre
que en lágrimas de sus viudas
mantienen la lucha
a soldados que olvidaron
porque alzaron sus armas
a los enfermos de infinito
a mártires
a víctimas del fuego
Soy el reflujo de estrellas líquidas
y un crepúsculo se posa
en la melodía de mis sílabas
Doy forma absoluta a la transfiguración
Soy marca errante de lo próximo
Soy aliento insostenible
olvido heroico de la identidad definida
de lo exacto
Soy la consejera perfecta
la última amante
voz que clama entre los latidos
la hoja que se mece en el destino
A veces cierro los ojos
pesados como venganzas
y voy gritando los nombres
Algún día el espasmo
te llevará a mi lecho
a mis brazos quietos
(visita de la muerte)
II
Lejos de las manos
escuchó un lamento
Atónitas las luciérnagas
que habitan sus ojos
como un afiebrado secreto
o un canto en el fondo del rostro
Daga ceremonial sobre un sepulcro anónimo
como un esclofrío clavado en el dorso
En su huida
cruzando el bosque
graznaron aves de anónimas siluetas
dueñas de formas profundas
y abismos lejanos
Huyó del fondo del mar
del sepulcro y lo inconcluso
mientras las palabras se apoderaban
más y más de sus años
Soy el que nace en la sombra
regreso del último aliento
a la euforia
conduzco espíritus
lágrimas de abatidos duedos
que son devorados por Dioses melancólicos
En mis manos vive el sueño
en mi sien descansa el viento
recojo náufragos
ancianos envueltos de invierno
En mis párpados sostengo ofrendas
planetas que recuerdan a los suicidas
albergo guerreros sin nombre
que en lágrimas de sus viudas
mantienen la lucha
a soldados que olvidaron
porque alzaron sus armas
a los enfermos de infinito
a mártires
a víctimas del fuego
Soy el reflujo de estrellas líquidas
y un crepúsculo se posa
en la melodía de mis sílabas
Doy forma absoluta a la transfiguración
Soy marca errante de lo próximo
Soy aliento insostenible
olvido heroico de la identidad definida
de lo exacto
Soy la consejera perfecta
la última amante
voz que clama entre los latidos
la hoja que se mece en el destino
A veces cierro los ojos
pesados como venganzas
y voy gritando los nombres
Algún día el espasmo
te llevará a mi lecho
a mis brazos quietos