Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Hijo mío
has venido a ser feliz
que no te influyan los misioneros del auto sacrificio
con sus voces obtusas
y su lenguaje turbio.
En esta vida
hay dos clases de cosas que siempre tendrás que hacer:
las que te gustan
y las que no te gustan.
Procura hacer siempre las cosas que te gustan
pues la vida es breve
y si la muerte te sorprende en cualquier sitio
al menos
habrás sido feliz en lo que haces.
Y si por tu condición de esclavitud
o por la mala fortuna
tuvieras que ocupar tu vida haciendo solo
cosas que no te gustan
haz que las cosas que no te gustan se vuelvan un placer.
Es necesario para vivir
que al despertar
veas en el espejo
ese rostro de un ti
cubierto con la máscara de la felicidad
para engañarte el alma
y que esta no sucumba
en la mar donde yacen en un penar sin fin
los viajeros más tristes de este mundo.
Pues de cierto te digo que en la vida
toda la felicidad dura un segundo
mientras que la tristeza
tiene un estar eterno.
has venido a ser feliz
que no te influyan los misioneros del auto sacrificio
con sus voces obtusas
y su lenguaje turbio.
En esta vida
hay dos clases de cosas que siempre tendrás que hacer:
las que te gustan
y las que no te gustan.
Procura hacer siempre las cosas que te gustan
pues la vida es breve
y si la muerte te sorprende en cualquier sitio
al menos
habrás sido feliz en lo que haces.
Y si por tu condición de esclavitud
o por la mala fortuna
tuvieras que ocupar tu vida haciendo solo
cosas que no te gustan
haz que las cosas que no te gustan se vuelvan un placer.
Es necesario para vivir
que al despertar
veas en el espejo
ese rostro de un ti
cubierto con la máscara de la felicidad
para engañarte el alma
y que esta no sucumba
en la mar donde yacen en un penar sin fin
los viajeros más tristes de este mundo.
Pues de cierto te digo que en la vida
toda la felicidad dura un segundo
mientras que la tristeza
tiene un estar eterno.