IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Buscando un barranco
en donde arropar a mi alma,
ahí,
en el medio del vacío,
del tumulto de verdades aún no dichas,
desciendo como una ilusión perdida,
encendiendo la flama de mi corazón,
nictofilica manera
de arrancarme mis sentidos,
con la valentía a flor de piel,
mera e insulsa inconsciencia,
de esas que riegan las desdichas,
de esas que no piden cariño,
esas son las que nos matan,
otra vez,
resurgiendo del abismo,
calabozo ancestral,
cuervos espirituales
que guían a las almas al limbo,
nimbo de la muerte,
crucificando nuestra agonía,
a modo de placebo,
acerbo final,
nos observarán beber
de la sangre de la dama,
vestida de hierro,
nos verán comer
de la carne de su entierro,
de su dolor,
del sabor que nunca sana.
en donde arropar a mi alma,
ahí,
en el medio del vacío,
del tumulto de verdades aún no dichas,
desciendo como una ilusión perdida,
encendiendo la flama de mi corazón,
nictofilica manera
de arrancarme mis sentidos,
con la valentía a flor de piel,
mera e insulsa inconsciencia,
de esas que riegan las desdichas,
de esas que no piden cariño,
esas son las que nos matan,
otra vez,
resurgiendo del abismo,
calabozo ancestral,
cuervos espirituales
que guían a las almas al limbo,
nimbo de la muerte,
crucificando nuestra agonía,
a modo de placebo,
acerbo final,
nos observarán beber
de la sangre de la dama,
vestida de hierro,
nos verán comer
de la carne de su entierro,
de su dolor,
del sabor que nunca sana.