Odisea
Poeta recién llegado
No es este mundo aquel respirable verbo
de justicia y jubilo, mas bien, los huesos
cruzando una hilera de cartílagos
anunciantes que exasperan el abismo.
Alborada del espíritu, donde nacen los ojos abiertos,
y los pájaros trenes de la fiebre avanzan incansables
en las médulas espinales del yo.
¡Detente!....
Domino de vidrios, hazte el paso de tu luz,
y tierra húmeda, esperando a este mundo
que aun no es el mismo ayer
de justicia y jubilo, mas bien, los huesos
cruzando una hilera de cartílagos
anunciantes que exasperan el abismo.
Alborada del espíritu, donde nacen los ojos abiertos,
y los pájaros trenes de la fiebre avanzan incansables
en las médulas espinales del yo.
¡Detente!....
Domino de vidrios, hazte el paso de tu luz,
y tierra húmeda, esperando a este mundo
que aun no es el mismo ayer