Pantematico
Amargo el ron y mi antipática simpatía.
Danza de crueldad de la lengua del silencio,
primero en mis labios relame mis bigotes,
se adentra en la caverna de mi boca
roba la lucidez de mis pensamientos
mi orgullo, mi alma yacen como ofrendas
como rotas marionetas con labios de lamia,
mis labios que tiemblan en fragancia de gardenias
imposibles del encanto en dulce tortura:
pulgares presionados, latigazos húmedos y golpes
que sangran al interior de la carne, soy el banquete.
En la oscuridad, veladas e indescifrables
las caricias recorren piel y llagas
cicatrices antiguas, umbrosas de agravio
y esa lengua del silencio que me tira,
me postra, me posee y me penetra con violencia
ritmo patético y esfuerzo vano
que provoca ambas eyaculaciones;
después me quedo solo en sumisión forzada.
Y lloro
Lloro por la trágica danza de crueldad
lúgubre y luctuosa con lágrimas de ámbar.
primero en mis labios relame mis bigotes,
se adentra en la caverna de mi boca
roba la lucidez de mis pensamientos
mi orgullo, mi alma yacen como ofrendas
como rotas marionetas con labios de lamia,
mis labios que tiemblan en fragancia de gardenias
imposibles del encanto en dulce tortura:
pulgares presionados, latigazos húmedos y golpes
que sangran al interior de la carne, soy el banquete.
En la oscuridad, veladas e indescifrables
las caricias recorren piel y llagas
cicatrices antiguas, umbrosas de agravio
y esa lengua del silencio que me tira,
me postra, me posee y me penetra con violencia
ritmo patético y esfuerzo vano
que provoca ambas eyaculaciones;
después me quedo solo en sumisión forzada.
Y lloro
Lloro por la trágica danza de crueldad
lúgubre y luctuosa con lágrimas de ámbar.