Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
DAMA DE FUEGO Y VERSO
(DIANA)
Pare el día a la noche
y esta le gana y se lo come,
vistiendo de siniestras las sombras,
de recortes de muerte tinta la vida
y dando sorbos de herida a las yugulares,
deja secas las arterias de los sentimientos.
Salpican los muertos cubriéndolo todo de rojo
y ella, impasible, camina sobre escarcha de fuego,
sin mancharse, con su capa de gasa opaca
altanera en sus andares, a pasos suspendidos,
con la mirada entre desafío y te mato amándote.
Perpleja se quedan las calaveras,
que sin mirarla, sin parpadearla si quiera `
la presienten y exclaman amores negros
lanzándola besos sin forma,
que rodean sus tobillos desnudos
y se pierden entre sus muslos.
Aparta su pelo negro a un lado
dejando ver su rostro, entre hermoso y duro,
alzando sus ojos oscuros, mira a los demonios
que entre enamorados y temerosos,
a trompicones de susto y deseosos
cuelgan su retrato, en la calvicie
de un gólgota adornado de cruces negras.
Ama quemando como fuego de infierno,
no te acaricia, te desgarra el alma
y te prendes entre su sexo y sus pechos
robándote la vida a besos y caricias sin pausa
y después te sentencia como penitencia,
que vagues entre vivos y muertos, para encontrarla,
porque ella no tiene corazón, es pasión que hiere
hasta el tétano de tus huesos.
Levitando entre hechizos y adornada de runas blancas
esboza una media sonrisa, que desvela un lado tierno.
Esta esperando la Dama de fuego,
para escribir en pergamino de pellejo,
con tinta de sangre un verso gótico
y arrojarlo después a los vientos del páramo
para que se enraicé en tú cerebro
dejándote envelosado, pero en vida muerto.
( Para una bella Dama y gran mujer que me regalo un balón de fútbol para que la ganara o para que se dejase ganar. GRACIAS)
(DIANA)
Pare el día a la noche
y esta le gana y se lo come,
vistiendo de siniestras las sombras,
de recortes de muerte tinta la vida
y dando sorbos de herida a las yugulares,
deja secas las arterias de los sentimientos.
Salpican los muertos cubriéndolo todo de rojo
y ella, impasible, camina sobre escarcha de fuego,
sin mancharse, con su capa de gasa opaca
altanera en sus andares, a pasos suspendidos,
con la mirada entre desafío y te mato amándote.
Perpleja se quedan las calaveras,
que sin mirarla, sin parpadearla si quiera `
la presienten y exclaman amores negros
lanzándola besos sin forma,
que rodean sus tobillos desnudos
y se pierden entre sus muslos.
Aparta su pelo negro a un lado
dejando ver su rostro, entre hermoso y duro,
alzando sus ojos oscuros, mira a los demonios
que entre enamorados y temerosos,
a trompicones de susto y deseosos
cuelgan su retrato, en la calvicie
de un gólgota adornado de cruces negras.
Ama quemando como fuego de infierno,
no te acaricia, te desgarra el alma
y te prendes entre su sexo y sus pechos
robándote la vida a besos y caricias sin pausa
y después te sentencia como penitencia,
que vagues entre vivos y muertos, para encontrarla,
porque ella no tiene corazón, es pasión que hiere
hasta el tétano de tus huesos.
Levitando entre hechizos y adornada de runas blancas
esboza una media sonrisa, que desvela un lado tierno.
Esta esperando la Dama de fuego,
para escribir en pergamino de pellejo,
con tinta de sangre un verso gótico
y arrojarlo después a los vientos del páramo
para que se enraicé en tú cerebro
dejándote envelosado, pero en vida muerto.
( Para una bella Dama y gran mujer que me regalo un balón de fútbol para que la ganara o para que se dejase ganar. GRACIAS)