Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
Cuido de la vida y de las cosas
que a menudo me recuerdan que estoy vivo.
Cuido también de ella, de sus suspiros,
de sus creencias, del llanto y canto suyos.
Cuido de ese intento, también suyo,
de a veces ser como volcán dormido...
si erupciona otras tantas, dios mío...
¡por supuesto que la cuido!
Cuido del tiempo que no alcanza
tomando decisiones, haciendo prioridades...
Cuido además de todo aquello:
que garantiza mi calma y mi sociego.
Cuido mi llanto, todos mis miedos,
mis alegrías, mis fracasos y mis éxitos.
Cuido de no ser social veneno
y de ese amor que no acaba,
por más que ofrezco...
mi corazón se cuida sólo, no así el cuerpo,
tampoco mis amistades ni el dinero.
Cuido en fin, lo que me importa...
Cuido de mi vida y de las cosas
que a menudo me recuerdan, que estoy vivo.
que a menudo me recuerdan que estoy vivo.
Cuido también de ella, de sus suspiros,
de sus creencias, del llanto y canto suyos.
Cuido de ese intento, también suyo,
de a veces ser como volcán dormido...
si erupciona otras tantas, dios mío...
¡por supuesto que la cuido!
Cuido del tiempo que no alcanza
tomando decisiones, haciendo prioridades...
Cuido además de todo aquello:
que garantiza mi calma y mi sociego.
Cuido mi llanto, todos mis miedos,
mis alegrías, mis fracasos y mis éxitos.
Cuido de no ser social veneno
y de ese amor que no acaba,
por más que ofrezco...
mi corazón se cuida sólo, no así el cuerpo,
tampoco mis amistades ni el dinero.
Cuido en fin, lo que me importa...
Cuido de mi vida y de las cosas
que a menudo me recuerdan, que estoy vivo.