HORACIO TOWERS
Poeta recién llegado
Cuestión de tiempo
El trueno furioso del Caos
ha quebrantado el eco ausente,
recordándome que nunca debí
beber del cristal engendrador de luz
del que Hammurabi bebió.
¿Quién soy para arrebatar de los brazos
de su madre a un futuro tirano?
¿Quién soy para acusar la traición,
ahorrándole una soga a la célebre historia
de los suicidios y anular inevitablemente
la Cruz en el pecho virginal?
Cronos infame jugando a las épocas,
delirando proezas para asistir
al nacimiento de las amadas
aún no engendradas.
He frecuentado la llama oscura del Arjé
y me mostró tu inevitable deserción,
Demasiado ayer.
Demasiados mañanas.
Hoy, veinticinco años atrás,
deberé acabar con la vida de esta mujer
en cuyo vientre existo.
El trueno furioso del Caos
ha quebrantado el eco ausente,
recordándome que nunca debí
beber del cristal engendrador de luz
del que Hammurabi bebió.
¿Quién soy para arrebatar de los brazos
de su madre a un futuro tirano?
¿Quién soy para acusar la traición,
ahorrándole una soga a la célebre historia
de los suicidios y anular inevitablemente
la Cruz en el pecho virginal?
Cronos infame jugando a las épocas,
delirando proezas para asistir
al nacimiento de las amadas
aún no engendradas.
He frecuentado la llama oscura del Arjé
y me mostró tu inevitable deserción,
Demasiado ayer.
Demasiados mañanas.
Hoy, veinticinco años atrás,
deberé acabar con la vida de esta mujer
en cuyo vientre existo.