Abro puertas sin manija.
Están pesadas y muy frías.
Ni siquiera tienen bisagras.
Retrocedo,
y ya no son más puertas.
Veo paredes llenas de ventanas
que son espejos,
y no me veo.
Luz que sale de mis ojos
y espejos que reflejan oscuridad.
Cortinas inertes,
y tornado en el ambiente.
Retratos sin miradas,
pero alguien me ve.
Llueve tinta,
y ni un tintero.
Libreros llenos
de los poemas más bellos,
mas no están escritos.
Lo sé,
pues no los veo.
Hamaca de espinas en un rincón.
Me recuesto,
y caigo en mi cama.
Despierto.
Solo fue un mal sueño.
Están pesadas y muy frías.
Ni siquiera tienen bisagras.
Retrocedo,
y ya no son más puertas.
Veo paredes llenas de ventanas
que son espejos,
y no me veo.
Luz que sale de mis ojos
y espejos que reflejan oscuridad.
Cortinas inertes,
y tornado en el ambiente.
Retratos sin miradas,
pero alguien me ve.
Llueve tinta,
y ni un tintero.
Libreros llenos
de los poemas más bellos,
mas no están escritos.
Lo sé,
pues no los veo.
Hamaca de espinas en un rincón.
Me recuesto,
y caigo en mi cama.
Despierto.
Solo fue un mal sueño.