IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Porque la cultura es semilla de odio,
porque la sabiduría es también ceguera,
si obviamos al futuro,
y toda imposibilidad,
si pensamos
que el pasado es libro y cura
para cualquier problema desconocido,
porque el creer en el bien
también nos hace cómplices
de toda maldad,
porque la avaricia crea desigualdad,
y la incontinencia, enfermedad,
que erróneamente se trata de resolver
con tantas reflexiones inútiles,
afirmaciones propias
de un tumulto mitómano,
porque no somos útiles para la paz,
porque las armas las cargamos nosotros,
cada día,
al despreciar la opinión ajena,
al omitir toda fragilidad,
y no escuchar al necesitado,
al condenar al equivocado,
al reprimir al enloquecido,
al catapultarlos en vida,
sin decencia,
sin humanidad,
seremos problemas,
porque somos errores,
cuando el mundo se rompa,
anhelaremos rompernos con él,
pero el mal arderá,
cuando
no podamos coleccionar más tiempos,
cuando
el recuerdo sea dolor incurable,
cuando el aire nos pese,
respiraremos la realidad última
que muchos aspiraron,
que nadie podría asimilar.
porque la sabiduría es también ceguera,
si obviamos al futuro,
y toda imposibilidad,
si pensamos
que el pasado es libro y cura
para cualquier problema desconocido,
porque el creer en el bien
también nos hace cómplices
de toda maldad,
porque la avaricia crea desigualdad,
y la incontinencia, enfermedad,
que erróneamente se trata de resolver
con tantas reflexiones inútiles,
afirmaciones propias
de un tumulto mitómano,
porque no somos útiles para la paz,
porque las armas las cargamos nosotros,
cada día,
al despreciar la opinión ajena,
al omitir toda fragilidad,
y no escuchar al necesitado,
al condenar al equivocado,
al reprimir al enloquecido,
al catapultarlos en vida,
sin decencia,
sin humanidad,
seremos problemas,
porque somos errores,
cuando el mundo se rompa,
anhelaremos rompernos con él,
pero el mal arderá,
cuando
no podamos coleccionar más tiempos,
cuando
el recuerdo sea dolor incurable,
cuando el aire nos pese,
respiraremos la realidad última
que muchos aspiraron,
que nadie podría asimilar.