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Cuando mis manos la acaricien...

Jhon Barros

Poeta adicto al portal
Cuando mis manos la acaricien y
sobre su cuerpo caminen,
ellas solas querrán dibujarla...
Plasmarla más allá de la memoria, para colgarla
en las paredes de mi cerebro,
que están esperándote.

Cuando mis manos la acaricien,
se fragmentará el universo y lo imposible será posible.

Mis palabras hallarán un sentido en el regazo de lo prohibido,
y seré como Ulises en el mar Egeo...
perdido en la incertidumbre de si aún… sigo vivo.

El día que mis manos la acaricien,
será primavera en el otoño de mi vida;
el cielo se pintará del color de la alegría,
sin importar que haga sol o llueva aquel día.

El día que mis manos la acaricien,
el tiempo tratará de quitarla de mi lado,
y yo le hablaré al oído para decirle...

tranquila... que esto recién ha empezado...


 
Cuando mis manos la acaricien y
sobre su cuerpo caminen,
ellas solas querrán dibujarla...
Plasmarla más allá de la memoria, para colgarla
en las paredes de mi cerebro,
que están esperándote.

Cuando mis manos la acaricien,
se fragmentará el universo y lo imposible será posible.


Mis palabras hallarán un sentido en el regazo de lo prohibido,
y seré como Ulises en el mar Egeo...
perdido en la incertidumbre de si aún… sigo vivo.

El día que mis manos la acaricien,
será primavera en el otoño de mi vida;
el cielo se pintará del color de la alegría,
sin importar que haga sol o llueva aquel día.

El día que mis manos la acaricien,
el tiempo tratará de quitarla de mi lado,
y yo le hablaré al oído para decirle...
tranquila... que esto recién ha empezado...

El amor da esa felicidad, y es solo el inicio de un viaje luminoso.

Saludos
 
Resurgirá la primavera y florecerá el gran amor cuando tus manos la acaricien con ternura, no lo dudes.

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Cuando mis manos la acaricien y
sobre su cuerpo caminen,
ellas solas querrán dibujarla...
Plasmarla más allá de la memoria, para colgarla
en las paredes de mi cerebro,
que están esperándote.

Cuando mis manos la acaricien,
se fragmentará el universo y lo imposible será posible.


Mis palabras hallarán un sentido en el regazo de lo prohibido,
y seré como Ulises en el mar Egeo...
perdido en la incertidumbre de si aún… sigo vivo.

El día que mis manos la acaricien,
será primavera en el otoño de mi vida;
el cielo se pintará del color de la alegría,
sin importar que haga sol o llueva aquel día.

El día que mis manos la acaricien,
el tiempo tratará de quitarla de mi lado,
y yo le hablaré al oído para decirle...
tranquila... que esto recién ha empezado...

Muy tierno y hermoso poema. Un placer leerte.
 
Cuando mis manos la acaricien y
sobre su cuerpo caminen,
ellas solas querrán dibujarla...
Plasmarla más allá de la memoria, para colgarla
en las paredes de mi cerebro,
que están esperándote.

Cuando mis manos la acaricien,
se fragmentará el universo y lo imposible será posible.


Mis palabras hallarán un sentido en el regazo de lo prohibido,
y seré como Ulises en el mar Egeo...
perdido en la incertidumbre de si aún… sigo vivo.

El día que mis manos la acaricien,
será primavera en el otoño de mi vida;
el cielo se pintará del color de la alegría,
sin importar que haga sol o llueva aquel día.

El día que mis manos la acaricien,
el tiempo tratará de quitarla de mi lado,
y yo le hablaré al oído para decirle...
tranquila... que esto recién ha empezado...

Muy bueno el poema. Un gusto pasar.
Saludos.
 
Cuando mis manos la acaricien y
sobre su cuerpo caminen,
ellas solas querrán dibujarla...
Plasmarla más allá de la memoria, para colgarla
en las paredes de mi cerebro,
que están esperándote.

Cuando mis manos la acaricien,
se fragmentará el universo y lo imposible será posible.


Mis palabras hallarán un sentido en el regazo de lo prohibido,
y seré como Ulises en el mar Egeo...
perdido en la incertidumbre de si aún… sigo vivo.

El día que mis manos la acaricien,
será primavera en el otoño de mi vida;
el cielo se pintará del color de la alegría,
sin importar que haga sol o llueva aquel día.

El día que mis manos la acaricien,
el tiempo tratará de quitarla de mi lado,
y yo le hablaré al oído para decirle...
tranquila... que esto recién ha empezado...

Muy bello poema estimado compañero de letras. Un placer leerte. Un abrazo con la pluma del alma
 
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