IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Cuando las cenizas sean árboles,
y las semillas de nuestro valor,
universo,
cuando la perseverancia sea caudal,
y sus valores, cauces,
las constantes de cascadas inmensas,
serán hogar
para las fortunas venideras,
cuando las estrellas sean cama de luz,
y las promesas sábanas,
nunca más
nos olvidaremos de nuestros sueños,
porque la entereza de la mente es sabia,
y las razones de sus miedos son pulcras,
más pulcras
que los sueños más conscientes,
más pulcras
que cualquier sentido de perfección,
porque la agonía florece,
entre ríos de desidia materializada
y arrepentimientos refrescantes,
moriremos intoxicados,
cuando los cuerpos
no puedan abarcar
la negrura de todo silencio,
porque la vida nos hiere,
porque los sueños advierten,
y muchas veces mienten sin pudor,
será la verdad pronunciada,
cuando ya no se la esconda con la mano.
y las semillas de nuestro valor,
universo,
cuando la perseverancia sea caudal,
y sus valores, cauces,
las constantes de cascadas inmensas,
serán hogar
para las fortunas venideras,
cuando las estrellas sean cama de luz,
y las promesas sábanas,
nunca más
nos olvidaremos de nuestros sueños,
porque la entereza de la mente es sabia,
y las razones de sus miedos son pulcras,
más pulcras
que los sueños más conscientes,
más pulcras
que cualquier sentido de perfección,
porque la agonía florece,
entre ríos de desidia materializada
y arrepentimientos refrescantes,
moriremos intoxicados,
cuando los cuerpos
no puedan abarcar
la negrura de todo silencio,
porque la vida nos hiere,
porque los sueños advierten,
y muchas veces mienten sin pudor,
será la verdad pronunciada,
cuando ya no se la esconda con la mano.