En el momento exacto y cumplidora
te arrimarás a mi como a cualquiera
y segará tu brazo de hoz certera
mi cuerpo, pero el alma...¡no señora!
Si en tu guadaña falta amoladora
usarás más discreta la tijera
o con tus brazos negros si así fuera
apretarme o ahogarme vil traidora,
Mi cuerpo llevarás, mi cuerpo ardiente,
no me aterras mi corazón lo siente
y mi alma junto a Dios ya te supera.
Sibilina es la muerte poca cosa!
para el alma que tengo poderosa
que vivirá por siempre cuando muera